martes 19 de mayo de 2026 10:18:18

INTERNACONAL: BOLIVIA DENUNCIA UN «PLAN MACABRO» DE EVO MORALES PARA DAR UN GOLPE DE ESTADO EN MEDIO DEL ESCÁNDALO POR LOS HÉRCULES ARGENTINOS

En un clima de extrema beligerancia institucional, el gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira denunció la existencia de un «Plan Macabro» destinado a perpetrar un golpe de Estado en el país del altiplano.

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Según los voceros oficiales de La Paz, las violentas manifestaciones y bloqueos que paralizan las principales rutas no responden a reclamos sociales legítimos, sino a una estrategia armada por el exmandatario Evo Morales para forzar por la vía del caos su habilitación a las elecciones presidenciales.

La fuerte acusación del Palacio Quemado redefine el conflicto geopolítico regional y le otorga un inesperado paraguas argumental a la Casa Rosada, cercada en el Congreso argentino por un urgente pedido de informes sobre el envío clandestino de dos aviones militares Hércules con presunto material antimotines.

La crisis boliviana abandonó las fronteras locales para transformarse en un tablero de ajedrez donde se juegan los alineamientos políticos de todo el Cono Sur.

La versión oficial del «Plan Macabro»:

El Ministerio de Gobierno de Bolivia emitió un duro comunicado donde cataloga las revueltas callejeras de los últimos días como una fase de insurgencia civil coordinada.

Según la administración de Paz Pereira, los bloqueos de caminos y las tomas de sedes públicas forman parte de un plan sistemático digitado por las facciones del Movimiento al Socialismo (MAS) leales a Evo Morales.

Desde la óptica del oficialismo paceño, el líder cocalero busca arrastrar al país a un estado de anarquía irreversible que obligue a la convocatoria de elecciones anticipadas, desafiando los fallos judiciales que restringen su postulación.

El cruce de cables con la política argentina:

Esta denuncia de «intento de golpe» en Bolivia impacta de lleno en los pasillos del Congreso en Buenos Aires. A primera hora de este martes, el bloque de Unión por la Patria —encabezado por Juan Marino y Germán Martínez— había arrinconado al Ministerio de Defensa nacional exigiendo los manifiestos de carga de los aviones Hércules C-130 detectados en territorio boliviano, bajo la sospecha de estar proveyendo armas y gases de control de disturbios a las fuerzas de seguridad locales, replicando el polémico precedente del año 2019.

Sin embargo, el cambio de narrativa ejecutado por el gobierno de Paz Pereira le permite a los estrategas de Javier Milei e inclusive a la ministra Patricia Bullrich dar vuelta el argumento de la oposición:

El paraguas institucional: Si formalmente el gobierno de Bolivia denuncia que está sufriendo un intento de golpe de Estado, la Casa Rosada puede argumentar en las próximas horas que el envío del personal militar y los pertrechos aéreos no constituye un «apoyo a la represión ilegal», sino una misión legítima de asistencia humanitaria y resguardo de la estabilidad democrática de un país vecino, en consonancia con los tratados de seguridad hemisférica.

Análisis de PRISMA sobre el «Poder Real»:

Para el análisis de PRISMA, la etiqueta de «Plan Macabro» expone la clásica utilización de la teoría del enemigo interno para justificar el uso desproporcionado de la fuerza estatal. En el Poder Real, Bolivia se encamina a una fractura civil de consecuencias impredecibles, donde la economía dolarizada de hecho y la escasez de recursos combustibles actúan como un polvorín que ningún bando logra controlar.

Para la política exterior de la Argentina de Milei, el escenario boliviano es un laboratorio ideal: le permite exhibir ante los ojos del Comando Sur de los Estados Unidos su rol de «gendarme ideológico» en la región, confrontando contra lo que la retaguardia oficialista define como el eje del populismo residual.

El verdadero peligro para el Gobierno argentino es que la sobreactuación de este auxilio logístico a Paz Pereira termine vulnerando las leyes de seguridad interior vigentes y deje las firmas de los funcionarios nacionales expuestas a futuras demandas penales si la crisis humanitaria en el altiplano sigue cobrándose vidas civiles en las calles.