miércoles 6 de mayo de 2026 11:20:15

EL BLINDAJE DE ADORNI: MILEI LO RATIFICA Y LE ENTREGA LAS LLAVES DE LA GESTIÓN PESE A LA FURIA DEL GABINETE

En un movimiento que desafía todas las versiones de renuncia, Javier Milei decidió blindar a su vocero presidencial, Manuel Adorni, otorgándole un control operativo total sobre la gestión diaria.

I54ARPFUO5BKLM4N2XZGD5S3PE

Periodismo que analiza el poder real. Apoyá nuestra labor. Alias: MULTIMEDIOS.PRIS

La decisión, tomada desde el exterior, ha profundizado la fractura interna con los ministros, quienes observan con estupor cómo el funcionario más cuestionado por la justicia y el «Círculo Rojo» se convierte en el hombre fuerte de la Casa Rosada.

La interna oficialista ha pasado de la tensión al conflicto abierto. Lejos de soltarle la mano ante las denuncias por coacción y manejo irregular de fondos, el Presidente ha decidido que Adorni sea quien coordine la gestión mientras dure su gira internacional.

Los puntos clave del nuevo esquema de poder:

Milei insiste en mantener a Adorni en su puesto, ignorando los pedidos de renuncia que llegaban desde sectores aliados y parte del gabinete.

Poder Real en sus manos: El vocero no solo mantiene el atril, sino que ha quedado a cargo de la gestión operativa, lo que le permite supervisar áreas que antes eran exclusivas de los ministerios.

Gabinete en pie de guerra: El malestar entre los ministros es total; consideran que este empoderamiento es un «daño interminable» para la imagen del Gobierno y una provocación de Karina Milei, quien es la verdadera arquitecta de este respaldo.

Desafío a la Justicia: Al dejarlo a cargo, el Ejecutivo envía un mensaje de confrontación directa hacia los sectores que impulsan las causas judiciales contra el vocero por enriquecimiento y presiones.

Análisis de PRISMA: Esta es la respuesta del «Triángulo de Hierro» ante la crisis: cuando el sistema presiona para que alguien caiga, Milei lo eleva. Sin embargo, el costo es altísimo. Al darle a Adorni el control de la gestión, se vacía de autoridad a los ministros y se genera un cuello de botella que paraliza la administración. Para el «Poder Real» que analizamos en PRISMA, esta jugada es un «todo o nada»: si Adorni no logra estabilizar la interna, el próximo viaje de Milei podría encontrar un gabinete diezmado por renuncias.