ECONOMÍA: LA PARADOJA DEL ÉXITO, ¿POR QUÉ ELÑ GOBIERNO FESTEJA MIENTRAS LA CALLE SUFRE
La mirada en el «Riesgo País» y no en el «Riesgo Social» Para el «Poder Real» financiero, estos son los mejores meses porque los bonos argentinos suben y el Riesgo País baja. Eso le permite al Gobierno soñar con volver a pedir plata prestada en el exterior en 2027.
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1. El fin del «Efecto Témpano»
Para Caputo, el éxito no es que los precios bajen (eso es deflación y casi nunca pasa), sino que la inflación deje de acelerar.
Ellos dicen que «vienen los mejores meses» porque pasamos de un 25% en diciembre de 2023 a un 3% o 4% ahora.
En su cabeza, si logran que la inflación se quede en el 3% mensual de forma estable, pueden empezar a «abrir el cepo» y permitir que vuelvan las inversiones.
El problema es que para el jubilado, un 3% acumulado sobre precios que ya son impagables es un golpe letal cada mes.
2. La apuesta al «Rebote en V»
El Gobierno está convencido de que la economía ya tocó el piso. Creen que a partir de ahora:
El agro liquidará divisas: Con la cosecha gruesa entrando, esperan dólares frescos.
Aparecerá el crédito: Confían en que, al bajar la inflación, los bancos (que hoy tienen morosidad récord, como vimos) empezarán a dar préstamos para que la gente compre electrodomésticos o autos, reactivando el consumo «a deuda».
Salarios vs. Inflación: Caputo sostiene que, si la inflación es del 3% y las paritarias cierran en el 4% o 5%, el salario «empieza a ganarle». Pero se olvidan de que el salario ya perdió el 25% de su poder de compra el año pasado; recuperar un 1% mensual es como querer llenar una pileta con un gotero.
3. La mirada en el «Riesgo País» y no en el «Riesgo Social»
Para el «Poder Real» financiero, estos son los mejores meses porque los bonos argentinos suben y el Riesgo País baja. Eso le permite al Gobierno soñar con volver a pedir plata prestada en el exterior en 2027.
Celebran la «macroeconomía» (el déficit cero y el orden fiscal).
Ignoran la «microeconomía» (la gente que camina para ahorrar dos cuadras de colectivo o el que deja de pagar la prepaga).
Reflexión: Milei y Caputo hablan de «los mejores meses» para los inversores y para el Estado, que ya no tiene que imprimir billetes para cubrir el déficit. Pero para el trabajador un 3% de inflación con tarifas de servicios públicos que suben por el ascensor mientras el sueldo va por la escalera, no tiene nada de «mejor».
Este «éxito» del 3% se sostiene sobre una recesión brutal. La inflación baja porque nadie tiene un peso para comprar nada. Es la «paz de los cementerios»: los precios no suben tanto porque si suben más, no venden ni un caramelo.