JUEVES DE CAOS: PARO DE COLECTIVOS AFECTA A DECENAS DE LINEAS EN EL AMBA Y LA MATANZA
La retención de tareas afecta a aquellas empresas de transporte que no pagaron los salarios en su totalidad. Una por una, cuáles son las que no prestan servicios o lo hacen con baja frecuencia
Por: Redacción Prisma
Desde las primeras horas de este jueves 9 de abril, miles de usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se encontraron con una sorpresiva medida de fuerza que dejó a pie a gran parte del conurbano. El conflicto, originado por un reclamo salarial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), afecta principalmente a las líneas del Grupo DOTA y amenaza con extenderse si no hay una solución inmediata.
¿Cuál es el motivo del paro?
El gremio conducido por Roberto Fernández inició la medida ante el incumplimiento en el pago de los salarios con el aumento acordado en las últimas paritarias. Según la UTA, las empresas no depositaron las sumas correspondientes, mientras que las cámaras empresarias sostienen que el sistema está desfinanciado debido a que el Gobierno Nacional no ha actualizado el envío de subsidios ni ha permitido un ajuste tarifario acorde a la inflación.
Las líneas afectadas
Si bien el panorama es dinámico, las líneas que han reportado interrupciones o cese total de actividades incluyen:
Líneas de conexión CABA y Provincia: 5, 6, 7, 8, 9, 20, 21, 23, 24, 25, 28, 31, 44, 50, 51, 56, 61, 62, 74, 76, 79, 84, 91, 101, 107, 108, 117, 135, 146, 150, 161, 164, 168 y 188.
Líneas locales y provinciales: También se ven afectadas numerosas líneas de las series 200, 300 y 400 que circulan por distritos del Gran Buenos Aires, impactando fuertemente en la movilidad interna de La Matanza.
El impacto en La Matanza
Como sucede en cada medida de fuerza de este tipo, el distrito más poblado de la provincia es el que más sufre. Las paradas del Metrobus y los centros de transbordo como el de San Justo y González Catán amanecieron con largas filas y confusión. Ante la falta de colectivos, los trenes (Sarmiento, Belgrano Sur y Roca) operan con una demanda saturada, y los servicios de aplicaciones de transporte han disparado sus tarifas debido a la alta demanda.
Un conflicto sin final a la vista
Desde las cámaras empresariales (como AAETA y CETUBA) advierten que la situación es terminal: «Sin la actualización de los fondos por parte del Estado, es imposible afrontar los costos operativos y los nuevos salarios». Por su parte, el Gobierno Nacional mantiene su postura de austeridad, lo que deja a los usuarios como rehenes de una disputa entre el gremio, las empresas y el Ministerio de Transporte.