POLÍTICA: ¿VILLARRUEL 2027? LAS CLAVES DE UNA RUPTURA QUE YA MIRA A LAS PRÒXIMAS PRESIDENCIALES
El aislamiento de la Vicepresidenta durante la Asamblea Legislativa alimenta los rumores de un proyecto político propio. Con legitimidad de votos y una agenda nacionalista, Villarruel se perfila como la «oposición interna» con mayor potencial electoral.
Lo ocurrido ayer en el Congreso no fue un descuido: fue un mensaje político diseñado. La frialdad de Javier Milei y el avance protocolar de Karina Milei buscaron dejar en claro que la Vicepresidenta no pertenece al «núcleo de hierro» del Gobierno. Sin embargo, este aislamiento podría ser el combustible para la candidatura de Victoria Villarruel en 2027 por tres razones fundamentales:
1. Legitimidad de origen vs. Designación A diferencia de Karina Milei o los ministros estrella del gabinete, Victoria Villarruel fue votada por el pueblo argentino en la misma boleta que el Presidente. Esa legitimidad le da un blindaje institucional que la «motosierra» no puede tocar. Ella lo sabe y lo hace valer cada vez que se diferencia del rumbo económico o de la política exterior, como ocurrió con sus recientes gestos de defensa a la industria nacional y su perfil soberanista.
2. El refugio en la «Alta Política» Mientras el Presidente la acusa de estar cerca de la «casta», Villarruel ha construido una red de contención propia en el Senado y con sectores del peronismo no kirchnerista y el nacionalismo. Su estrategia es ocupar el centro-derecha que Milei abandona al radicalizarse. Si la economía no muestra el alivio que la gente espera (el fin de la «malaria»), ella queda posicionada como una alternativa de orden y patriotismo que no carga con el desgaste directo del ajuste diario.
3. El dardo del «Sillón de Rivadavia» La frase de Milei sobre quienes «ya se están midiendo el sillón» fue una confirmación de que en Olivos le temen. Las encuestas de imagen de este inicio de 2026 la siguen mostrando con niveles de aprobación similares e incluso superiores a los del Presidente en algunos sectores de la clase media y las fuerzas de seguridad. La posibilidad de que encabece una lista propia o un frente de «unidad nacional» en 2027 es hoy una amenaza real para el esquema de Karina Milei.
Conclusión El maltrato de ayer puede haber sido una victoria táctica para el entorno de los hermanos Milei, pero podría ser un error estratégico. Al empujarla fuera del círculo, la están convirtiendo en la líder natural de todos los «heridos» por el modelo libertario que aún quieren una opción de derecha pero con mayor sensibilidad social o nacionalista. El 2027 empezó a jugarse anoche, y Villarruel, con su silencio y su teléfono en mano, demostró que ya no se siente parte del equipo, sino una jugadora independiente.