POLÍTICA: MILEI EN EL CONGRESO «SE ACABÓ LA MALARIA» ALIANZA TOTAL TOTAL CON EE.UU. Y UNA DECLARACIÓN DE GUERRA AL KIRCHNERISMO
En un discurso cargado de mística y confrontación, el Presidente dio por terminada la decadencia argentina. Ratificó su alianza estratégica con los Estados Unidos, fustigó con nombre y apellido a la dirigencia opositora y aseguró que no dará un paso atrás: «Vinimos a resetear la Argentina».
Javier Milei no solo inauguró sesiones; ofreció un manifiesto político que redefine las relaciones de poder en el país. Con un tono desafiante y celebrando lo que llamó el fin de una era, el mandatario aseguró que «se acabó la malaria» y que, tras décadas de humillación, la Argentina ha comenzado el camino de la recuperación definitiva bajo las ideas de la libertad.
Confrontación total con «el pasado» El bloque kirchnerista fue el blanco principal de sus dardos. En una de las asambleas más tensas que se recuerden, el Presidente los señaló como los responsables de un «modelo criminal» y los desafió cara a cara. «Pueden gritar, pueden patalear, pero el cambio es hoy», lanzó Milei, profundizando la grieta con el sector que, según él, intentó bloquear cada una de sus reformas. La confrontación no fue solo retórica; fue una puesta en escena de quién ostenta hoy el poder real.
El nuevo socio del Norte Un punto clave fue el anuncio del alineamiento geopolítico. Milei confirmó que la Argentina ha consolidado una alianza estratégica y total con los Estados Unidos. «Volvemos a estar del lado correcto de la historia, el lado de los países libres y democráticos», afirmó, marcando un giro de 180 grados en la política exterior y dejando atrás los vínculos con regímenes autoritarios, lo que conecta directamente con la reciente liberación del gendarme Gallo en Venezuela.
Reformas y «Leyes Anticasta» El Presidente detalló que no habrá piedad para los privilegios. Anunció el envío de leyes para penalizar la emisión monetaria, democratizar sindicatos y eliminar jubilaciones de privilegio. Para Milei, el ajuste no es solo fiscal, es moral. «Si el Congreso no acompaña, lo haremos con las herramientas que tenemos, pero el rumbo es innegociable», advirtió.
La realidad de la calle Pese al optimismo presidencial y su frase de que «la malaria terminó», el lunes se presenta como el primer gran test de resistencia. Mientras Milei hablaba de un futuro de prosperidad y grandes alianzas internacionales, las familias bonaerenses se preparan para un lunes sin clases por el paro de CTERA y los comerciantes locales siguen lidiando con la recesión. La pregunta que queda en el aire después de esta noche es si el alivio que el Presidente proclama llegará a tiempo antes de que la paciencia social se agote.