ECONOMÍA: 8 AÑOS DE CAÍDA LIBRE «EL TRABAJADOR ARGENTINO PERDIÓ HASTA DOS AÑOS DE SUELDO POR LA INFLACIÓN
Un informe revela la magnitud del desastre económico: desde 2017, los empleados públicos perdieron 21 salarios y los privados 16. Mientras la política se distrae en internas palaciegas, el poder adquisitivo se ubica un 34% por debajo de hace ocho años.
Las cifras son escalofriantes y explican por qué la calle está «al rojo vivo». Según un informe del economista Nadin Argañaraz publicado este 23 de febrero, el poder de compra en Argentina ha sufrido un retroceso histórico. Si tomamos como referencia el último pico de bienestar en 2017, el deterioro es total: un trabajador del sector privado formal perdió una quinta parte de su capacidad de compra (20%), mientras que en el sector público la caída llega al 34%.
Para entenderlo en términos hogareños: es como si a un empleado estatal le hubieran robado casi dos años enteros de trabajo (21 sueldos mensuales) y a un privado más de un año (16 sueldos). Pero el dato más desgarrador se lo llevan los trabajadores informales, quienes resignaron el equivalente a 29 sueldos mensuales.
Este escenario de «persianas bajas» y bolsillos vacíos se agrava con la tendencia del segundo semestre de 2025 y el inicio de 2026, donde los salarios volvieron a perder contra la inflación por cuatro meses consecutivos. Solo 6 de los 27 convenios colectivos más importantes lograron empatarle a los precios en el último mes.
Esta es la verdadera razón detrás de la parálisis del consumo y el cierre de 22.000 empresas. Mientras en la Casa Rosada se discute si la Vicepresidenta «es parte de la gestión» o si el «triángulo de hierro» tiene la razón, el ciudadano de a pie se enfrenta a una realidad matemática: trabaja más para comprar un tercio menos que hace ocho años.
El informe concluye que, sin una baja drástica de impuestos al trabajo y una recuperación real del salario, la estabilidad macroeconómica que pregona el Gobierno seguirá siendo un concepto abstracto para una clase media que ya no tiene de dónde recortar.