EDITORIAL: RADIOGRAFÍA DE LA BRÚJULA LIBERTARIA 2026
Los argentinos de la “ex clase media” (si me permite el sarcasmo) están en penurias mes tras mes, personas que no superan el 10 de cada mes por sus magros sueldos
Por Carlos Sena. Absolutamente todo es discutible en este País, más aún cuando venimos del “modelo kirschnerista” donde todos los números se dibujaban para aparentar una estabilidad que, mirando los bolsillos, no era para nada real. Bueno, en ese sentido pensamos que habíamos dejado atrás el desbarajuste de numeritos y entramos a la era del orden institucional o al menos, de eso se jacta el oficialismo actual, según los dichos del propio mandatario argentino, ellos vienen con la verdad porque es la base de la libertad “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libre”.
En ese orden de cosas, me pregunto ¿hacia dónde apunta la gestión mileista? Los cimbronazos de la actualidad a nivel mundial ¿lo pueden mover de sus aspiraciones? o ¿las revueltas internas que osan oponerse a sus pretensiones mueven su lista de objetivos? Es aquí donde mis interrogantes toman fuerza y más cuando en los discursos inflan números para quedar bien, lo que me vuelve a encender la “llama revisionista interna” que traigo conmigo y me pregunto ¡Cómo es posible! No venían a pregonar la verdad (base de la libertad) entonces… ¿para qué inflar números? Y nuevamente me pregunto ¿a dónde van? O ¿A dónde quieren llegar?
El año recién está caminando y todo parece indicar que el plato fuerte de apuestas oficialistas va para la agenda del 2026. Cabe destacar que es el último año entero, en el que podrán presentar diversos proyectos de ley en el Congreso y con cintura negociadora, sacarlas del horno listas para ver cómo andan en el campo de batalla que va a ser la vida cotidiana, teniendo en cuenta que el próximo año será con agenda electoral presidencial y ya todos estarían abocados a las tareas democráticas de las elecciones.
Es por ello, que los dichos del señor presidente en el foro de Davos, llamaron poderosamente mi atención y recordando lo que dijo y cito textual: “Bajamos la inflación del 300% al 30%” cosa que no es del todo cierta; ya que, según datos oficiales, la inflación del año en el que asumió Milei fue del 211,4%, y en 2025 cerró en el 31,5%. Es decir que se produjo una caída de 180 puntos porcentuales y no de 270, como sugirió el Presidente. ¿Por qué mentir de esa manera? No hay necesidad de ponerle levadura a la realidad, que ya de por sí era durísima en ese sentido. Otra para la tribuna y cito textual: “La pobreza bajó del 57% al 27%” Entonces si nos ponemos finos y revisamos los datos, que son de público conocimiento y si utilizamos el último dato oficial de la gestión del Frente de Todos, correspondiente al cuarto trimestre de 2023, y se lo compara con el dato más reciente, del tercer trimestre de 2025, la pobreza cayó del 44,8% al 27,5%, lo que marca un descenso de 17,3 puntos de pobreza, una cifra muy distinta a los 30 puntos de Milei.
A esta altura, estimado lector se preguntará a dónde apuntamos y es que si analizamos la brújula libertaria ellos quieren lograr lo siguiente:
1. Orden Fiscal: Gastar menos de lo que se gana.
2. Reformas estructurales: Para cumplir el punto 1, deberían impulsar reformas (Reforma laboral ¿le suena?)
3. Presupuesto 2026: Nada se sale de lo estipulado (Aunque hubiere que maquillarlo)
4. Inserción en los mercados globales: Impulsado a través del Mercosur/Unión Europea. Es decir, Apertura de las importaciones.
5. Agenda de Seguridad y Justicia: Ejemplo de esto la baja de la edad de imputablidad, movilización de las Fuerzas Armadas y de Seguridad a las fronteras.
Todos los puntos están orientados a una sola cosa, mover a la Argentina hacia su inserción en el mundo globalizado. Pero atento mi estimado lector, esto no es excusa para mentir en los datos y aquí solamente estamos analizando el posible panorama contextual al que nos estaríamos asomando con los libertarios al timón. Hasta aquí, me atrevo a decir que es un cuento de Walt Disney y con final feliz si así lo quiere, pero la realidad en la calle muestra otra cara. El bolsillo del trabajador, del hombre y mujer de a pie, manifiesta otra cosa. Los argentinos de la “ex clase media” (si me permite el sarcasmo) están en penurias mes tras mes, personas que no superan el 10 de cada mes por sus magros sueldos; caídas del consumo; segundas y terceras marcas que se están haciendo cada vez más fuertes, debido a que el consumidor ya no compra primeras marcas, porque no puede. El consumo de carne esta a niveles de bajos históricos, ¡en el País de la carne! Tendencias que no aparecen en las portadas de los medios masivos de comunicación, pero que desde aquí no tememos exponer y lo seguiremos haciendo, mientras la libertad de expresión siga siendo un derecho. Está muy bien que el gobierno mire hacia dónde vamos, el tema es ver cómo llegamos y de seguir de esta manera con quienes vamos a llegar. No es un dato menor, quien gobierna lo hace para todos los argentinos y considero que estaría bien mostrar un poco más de empatía con los sectores de menores recursos, ya que más de uno les brindó la confianza con su voto. Porque, a pesar de que la anterior gestión les obsequiaba beneficios, decidieron cambiar el rumbo y eso debería ser mínimamente considerado.Redacción Mutimedios Prisma