ECONOMÍA: EL FIN DE LA CLASE MEDIA «UN ESTUDIO DE LA UNVERSIDAD DE PALERMO CONFIRMA EL DESPLOME DEL CONSUMO
Según un reciente informe técnico de la Universidad de Palermo (UP), la crisis económica ha forzado a los argentinos a un ajuste sin precedentes. La caída en el consumo de carne, el uso de tarjetas de crédito para comprar alimentos y la desaparición de las compras semanales dibujan un país que sobrevive al día, mientras el poder adquisitivo se licúa frente a la inflación.
La realidad de las góndolas ya tiene respaldo académico. Un detallado informe de la Universidad de Palermo revela que el comportamiento del consumidor argentino ha entrado en una fase de «emergencia». El estudio describe una transformación profunda en los hogares: el paso de una economía de planificación a una de pura subsistencia.
De acuerdo a la investigación de la UP, el dato más alarmante es el retroceso del consumo de proteína animal, especialmente la carne vacuna. Este indicador, que históricamente definió el estatus de la clase media argentina, hoy muestra mínimos que reflejan el empobrecimiento real del salario. Los consumidores no solo compran menos, sino que han modificado la calidad de lo que ingieren, volcándose masivamente a las harinas y productos básicos de menor costo.
El peligroso auxilio del plástico
Otro punto clave del informe de la Universidad de Palermo es el rol de la tarjeta de crédito. El estudio detectó que el endeudamiento ya no tiene como fin la inversión en bienes durables o el confort, sino que se ha convertido en el principal instrumento para llegar a fin de mes. Financiar la comida diaria con intereses bancarios es la última frontera de una clase media que tiene sus ingresos anclados, pero sus gastos indexados.
Esta radiografía académica coincide con el malestar social que se palpa en la Provincia de Buenos Aires. Mientras sectores esenciales denuncian que sus haberes no alcanzan para cubrir la canasta básica —tal como lo expresa el petitorio entregado el pasado viernes 13 a la Gobernación—, los datos de la UP confirman que esa imposibilidad de compra es hoy generalizada y sistémica.
Un país sin mañana
La conclusión que se desprende del análisis de la Universidad de Palermo es que la Argentina ha perdido la previsibilidad. Sin capacidad de ahorro y con las tarjetas al límite, el horizonte del ciudadano se reduce al próximo cierre del resumen bancario. Es una crisis que no solo vacía los bolsillos, sino que erosiona el contrato social, poniendo a prueba la resistencia de una sociedad que, según las estadísticas, ya ha ajustado todo lo que tenía para ajustar.