lunes 9 de febrero de 2026 19:18:01

ECONOMÍA: EL FRENO DE LA DEUDA ·LAS FAMILIAS ARGENTINAS EN ROJO Y EL CONSUMO QUE NO DESPEGA

El aumento en la irregularidad de los préstamos de los hogares impacta en el flujo bancario nacional y condiciona nuevas líneas de financiamiento. Cuál es el atajo que tiene el ministro de Economía, Luis Caputo en mente

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La reactivación económica de la que habla el Palacio de Hacienda enfrenta un obstáculo que no figuraba en las planillas oficiales: el nivel de endeudamiento de las familias. Según un reciente informe económico, la morosidad en los pagos de servicios, tarjetas de crédito y préstamos personales ha alcanzado niveles críticos, actuando como un ancla para cualquier intento de repunte de la actividad comercial.

La trampa de la tarjeta y el costo financiero El fenómeno es claro: durante meses, muchas familias utilizaron el crédito para financiar consumos básicos (comida y remedios). Hoy, con tasas de interés que siguen siendo altas frente a salarios que se ajustan al 2% o 3% —como los que se ofrecen en las paritarias bonaerenses—, el costo de mantener esa deuda se volvió impagable. Esto ha provocado que los bancos cierren el grifo del crédito, retirando de la calle un motor vital para el consumo.

Sin plata para consumir La ecuación es matemática. Cada peso que un trabajador destina a pagar los intereses de una deuda vieja es un peso que no va al comercio del barrio, a la indumentaria o al esparcimiento. Este «freno de mano» explica por qué, a pesar de la baja nominal de la inflación que pregona el INDEC, los locales siguen vacíos. No es solo que los precios no bajen, es que el bolsillo ya está comprometido de antemano.

Conclusión La morosidad no es solo un problema de los bancos; es el síntoma de una sociedad que agotó su capacidad de resistencia financiera. Para el vecino de a pie, salir del veraz o poner al día la tarjeta se ha vuelto una misión imposible. Sin una recomposición salarial que supere la inflación real y un alivio en las tasas de interés para los pequeños deudores, la economía seguirá estancada en un círculo vicioso de deuda y bajo consumo.