lunes 9 de febrero de 2026 18:43:44

ECONOMÍA: EL ESPEJO DE CABA: LA INFLACIÓN DE DOS DÍGITOSA QUE LA ESTADÍSTICA NACIONAL INTENTA OCULTAR

Mientras el país aguarda el dato del INDEC, la Ciudad de Buenos Aires reveló un IPC del 3,1% en enero. Con una inflación interanual que ya alcanza el 100,6%, el número porteño desnuda la brecha entre la realidad metropolitana y los «Excels» oficiales.

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La estadística de la Ciudad de Buenos Aires suele funcionar como un anticipo incómodo para el Gobierno Nacional. El 3,1% registrado en enero por la Dirección de Estadística porteña no solo supera las proyecciones que el Ministro Caputo espera del INDEC, sino que arroja una cifra simbólica y dolorosa: una inflación interanual del 100,6%. Es decir, en doce meses, los precios en la Capital se duplicaron.

La trampa del promedio y el peso de los servicios A diferencia de la medición nacional, el índice de CABA refleja con mayor crudeza el impacto de los rubros que más golpean a la clase media y trabajadora. Los aumentos en Seguros y Servicios Financieros (11,1%), Información y Comunicación (5,9%) y Salud (4,6%) explican por qué el bolsillo siente un ajuste que la estadística del «interior» parece licuar. Aquí no hay metodología de 2004 que valga: los porteños pagan precios de 2026 con un impacto directo en sus ingresos.

Alimentos: El motor que no se detiene A pesar de la desaceleración que pregona el discurso oficial, el rubro de Alimentos y Bebidas en la Ciudad marcó un 2,5%, impulsado por panificados, lácteos y, como ya veníamos advirtiendo, la carne. Este dato es vital para entender la paritaria bonaerense: si en la Ciudad más rica del país la comida sube a este ritmo, ¿qué queda para el trabajador del conurbano que destina casi la totalidad de su sueldo a la subsistencia básica?

Conclusión El 3,1% de CABA es un baño de realidad. Mientras el INDEC se prepara para publicar un número que probablemente empiece con «2», la medición porteña confirma que la batalla contra la inflación está lejos de ser ganada. Para el empleado, el obrero y el jubilado, el 100,6% anual no es una estadística; es la confirmación de que, durante el último año, su capacidad de compra ha sido literalmente partida a la mitad.