BOLIVIA; EMERGENCIA ENERGÉTICA Y SOCIAL EN EL CORAZÓN DEL CONO SUR
El gobierno de Bolivia oficializó la emergencia ante la falta de divisas para importar combustibles y el colapso del suministro eléctrico. Un escenario que enciende alarmas en la región y refuerza el debate sobre el modelo de subsidios y la dependencia energética.
La situación en Bolivia es una advertencia de lo que ocurre cuando el Estado pierde la capacidad de financiar su matriz energética. La falta de dólares para importar gasoil y gasolina ha derivado en una crisis social que ya desborda las calles.
Mientras en Argentina el Gobierno Nacional apuesta a «secar la plaza de pesos» y sincerar tarifas (como vimos con el aumento de peajes del 19%), Bolivia se enfrenta al abismo de la escasez física de energía.
Este colapso no solo afecta la estabilidad del presidente Arce, sino que impacta directamente en la frontera norte argentina y en el suministro de gas acordado, presionando aún más sobre el balance energético nacional en un momento de extrema fragilidad.