viernes 2 de enero de 2026 15:44:03

ECONOMÍA: RIESGO DE ESTANFLACIÓN «EL NUEVO TECHO DEL DÓLAR IMPULSA REMARCACIONES PESE A LA FUERTE CAÌDA EN LAS VENTAS

Las ventas de alimentos registran bajas de hasta el 20% interanual, pero las empresas aplican aumentos preventivos ante la suba de costos fijos y la recalibración de las bandas cambiarias. Advierten que la apertura de importaciones no logró disciplinar los precios locales.

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La economía argentina se encamina hacia un escenario de estanflación profunda, donde la retracción del consumo no logra detener la escalada de precios. A pesar de que la demanda de productos básicos como alimentos ha caído un 20% en comparación con el año pasado, las principales fábricas del país comenzaron el 2026 con anuncios de incrementos que superan el 5%.

Este fenómeno responde a una estrategia defensiva de las empresas que, ante la imposibilidad de sostener sus estructuras por volumen de venta, optan por cubrirse mediante el precio. El principal motor de estas remarcaciones es el «nuevo techo» del dólar que proyecta el mercado tras la recalibración de las bandas cambiarias. En una economía bimonetaria, el corrimiento de las expectativas cambiarias se traduce casi instantáneamente en las góndolas para evitar quedar atrapados con costos de reposición dolarizados.

A la incertidumbre cambiaria se suma el peso de los costos fijos. Tarifas de luz y gas, combustibles y alquileres han subido muy por encima de la inflación general, presionando la estructura de costos de los productores. Según datos del sector, desde el inicio de la actual gestión, la electricidad aumentó un 344% y el gas un 617%, mientras que los salarios y la inflación general quedaron rezagados en comparación.

Un dato que debilita el relato oficial es el fracaso de la apertura importadora como mecanismo de control. A pesar del mayor ingreso de productos del exterior, los precios locales no bajaron. Marcas líderes como Coca Cola, Bimbo y Arcor han aplicado subas de entre el 5% y el 8% solo en la última semana, confirmando que la presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) proviene directamente de la oferta ante un mercado exhausto que ya no puede convalidar más ajustes.