ECONOMÍA: EL COSTO DE VIDA NO DA TREGUA: LOS SERVICIOS IMPULSARON LA INFLACIÓN AL 3% EN MARZO
Los datos oficiales de la Ciudad de Buenos Aires confirman una aceleración de los precios en marzo, traccionada por los fuertes aumentos en transporte, luz, agua y combustibles. El acumulado del primer trimestre ya roza el 9%, impactando de lleno en la capacidad de pago de los hogares.
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La inflación en el área metropolitana volvió a mostrar una cara preocupante durante el mes de marzo. Según los datos del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), el Índice de Precios al Consumidor se ubicó en el 3%, lo que representa una aceleración respecto al mes anterior. Con esta cifra, la inflación acumulada en los primeros tres meses del 2026 escala al 8,9%, dejando un escenario complejo para el resto del año.
Los rubros que empujaron la suba
A diferencia de otros meses donde los alimentos lideraban la tabla, en marzo el peso recayó sobre los servicios regulados y los costos logísticos:
Transporte (6,0%): Fue el rubro de mayor impacto, debido al arrastre del aumento en el boleto de colectivo y, fundamentalmente, por las constantes actualizaciones en los precios de la nafta y el gasoil.
Vivienda y Servicios (3,2%): Los ajustes en las tarifas de electricidad (7,8%) y agua (4,0%), sumados a los incrementos en alquileres y expensas, consolidaron este rubro como uno de los más influyentes.
Educación (8,6%): El inicio del ciclo lectivo, con fuertes subas en las cuotas de colegios privados y útiles escolares, aportó su cuota de presión al índice general.
La relación directa con la morosidad
Este 3% de inflación no es un número aislado. Como venimos informando en Prisma, este encarecimiento de los servicios básicos —que ya representan más del 12% del salario promedio— es el que está empujando a miles de bonaerenses a la «trampa de la mora».
Cuando la luz, el agua y el transporte suben por encima del promedio, las familias terminan financiando el consumo diario con tarjetas o billeteras virtuales. No es casualidad que la morosidad en estos sectores esté en niveles récord: el dinero se va en «mantener la persiana alta» del hogar, dejando poco margen para cumplir con los compromisos financieros.
Conclusión
El dato del 3% es una señal de alerta para el Ministerio de Economía. Mientras el discurso oficial se centra en la estabilidad financiera, la economía real de los servicios públicos sigue erosionando el poder de compra de los trabajadores.
La «inflación de los regulados» es la más difícil de combatir porque impacta en toda la cadena productiva. Desde nuestros portales, seguiremos observando cómo este número condiciona las paritarias y, sobre todo, cómo presiona para que se aprueben de una vez los proyectos de alivio financiero y moratorias que hoy duermen en el Congreso