martes 7 de abril de 2026 11:41:58

CASO ADORNI: LAS DOS CARAS DEL CRÉDITO BAJO LA LUPA POR UNA NUEVA HIPOTECA MILLONARIA

Mientras la clase media argentina enfrenta tasas de interés asfixiantes y el crédito hipotecario para el ciudadano común es una quimera, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, registró una segunda hipoteca sobre su departamento en Parque Chacabuco. La operación, realizada por montos que superan largamente las posibilidades de un trabajador promedio, reabre la polémica sobre el acceso privilegiado al financiamiento por parte de la cúpula oficialista en plena etapa de ajuste feroz.

360

Periodismo que analiza el poder real. Apoyá a Multimedios PRISMA. Alias: MULTIMEDIOS.PRISMA

La información surge de los registros públicos y pone al vocero estrella del Gobierno en una situación incómoda. En PRISMA desglosamos los puntos oscuros de esta operación financiera en un martes de 7 de abril marcado por el conflicto social:

1. El «Oxígeno» de los elegidos
Adorni, quien diariamente predica la austeridad y el «no hay plata», ha logrado lo que muy pocos argentinos pueden hoy: obtener financiamiento privado para capitalizar su patrimonio.

La operación: Se trata de una segunda hipoteca sobre su propiedad, con fondos que provendrían de sectores privados.
La pregunta del millón: ¿Quiénes son los prestamistas? En el «poder real», los préstamos a funcionarios con este nivel de exposición suelen esconder conflictos de intereses o favores políticos que la Oficina de Anticorrupción debería mirar con lupa.
2. Contraste hiriente: Parque Chacabuco vs. Puente Pueyrredón
La coincidencia temporal es brutal. El mismo día que el Gobierno reprime en los accesos a la Capital por la baja de 900.000 planes sociales, se conoce que uno de sus máximos referentes sigue «aceitando» sus finanzas personales con herramientas de crédito que están vedadas para el resto de la sociedad.

Para el ciudadano de a pie, no hay crédito.
Para los funcionarios, parece haber siempre una ventanilla abierta.
3. ¿Transparencia o beneficio personal?
Esta noticia se suma a la denuncia que mencionamos ayer sobre los créditos del Banco Nación para otros funcionarios como Furiase o «Juan Doe». El patrón parece repetirse: una élite gobernante que predica el sacrificio para el pueblo, mientras consolida su propia estabilidad económica mediante mecanismos financieros de elite.