miércoles 1 de abril de 2026 09:32:26

ECONOMÍA: LA CAJA SE AGOTA: EL DESPLOME DE LA REDCAUDACIÓN ASFIXIA EL PACTO ENTRE NACIÓN Y PROVINCIAS

La parálisis del consumo y la actividad económica provocaron una caída histórica en la recaudación fiscal. Sin recursos para repartir, el Gobierno Nacional profundiza el recorte a las provincias, arrastrando a los gobernadores a un escenario de insolvencia y conflicto social permanente

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La macroeconomía del «déficit cero» que festeja la Casa Rosada ha comenzado a chocar contra una realidad ineludible: la recaudación impositiva se desmorona. Según los últimos datos oficiales, el IVA y el Impuesto a las Ganancias —termómetros directos del consumo y el empleo— muestran bajas reales de dos dígitos. En este abril de 2026, la Argentina se encuentra en un círculo vicioso donde el ajuste frena la economía, y la economía frenada deja de aportar impuestos al Estado.

El «ahogo» como estrategia política
Para las provincias, esta caída de la recaudación nacional significa menos coparticipación automática. Si a esto le sumamos la decisión discrecional del Ejecutivo de cortar fondos docentes y de transporte, el resultado es el parálisis total de los distritos.

Como venimos informando en PRISMA, esta falta de fondos es lo que motivó la reciente cumbre de Axel Kicillof con intendentes en La Plata. Los municipios del Oeste y del interior bonaerense ya no solo enfrentan la falta de obra pública, sino la dificultad real para sostener insumos básicos en hospitales y comedores, cuya demanda se ha disparado por el aumento de la pobreza y el desempleo (que ya afecta a 2 millones de personas).

La trampa del consumo y la deuda
El desplome recaudatorio no es un accidente, es el resultado de una clase media que ha dejado de consumir para pagar deudas. Como hemos analizado, el ciudadano que antes aportaba vía IVA hoy destina su magro salario a cubrir los intereses usureros de las Fintech y el «mínimo» de las tarjetas de crédito.

Mientras el Congreso mantiene cajoneado el proyecto de Alivio Financiero de Pichetto y Michel por la negativa de legisladores como Bertie Benegas Lynch, el Estado recauda cada vez menos porque la gente, simplemente, ya no tiene qué gastar.

Un escenario de ruptura
La relación Nación-Provincias está «atada con alambre». Sin caja para negociar, el Gobierno Nacional ha reemplazado la política por el látigo financiero. Sin embargo, la historia argentina demuestra que cuando las provincias se quedan sin recursos para pagar sueldos y servicios esenciales, el conflicto deja de ser una discusión de planillas para convertirse en un problema de gobernabilidad en las calles. La caída de la recaudación es, hoy, la mayor amenaza para el plan de reelección del oficialismo.