miércoles 25 de marzo de 2026 17:30:31

CONSUMO EN CAÍDA LIBRE: EL FRENO DE FEBRERO CONFIRMA QUE LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA NO ARRANCA

Informes de consultoras privadas y el relevamiento propio en góndolas muestran que las ventas de productos básicos volvieron a retroceder. El poder adquisitivo no resiste el impacto de los aumentos y la «paz de los cementerios» se traduce en carritos vacíos y comercios en alerta.

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Paro General de la CGT en Argentina Ciudad de Buenos Aires, Palermo supermercado Carrefour Foto Federico Lopez Claro

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La esperada recuperación del consumo masivo sigue siendo una promesa incumplida. Contrario a las expectativas oficiales de una «reactivación en V», los datos consolidados de febrero y el arranque de marzo muestran una realidad alarmante: el consumo en supermercados y comercios de cercanía profundizó su caída, marcando un nuevo retroceso que golpea directamente la mesa de los argentinos.

Este fenómeno, que los analistas definen como una recesión con inflación persistente, es el resultado de una ecuación insostenible para la clase media. Mientras los salarios intentan correr detrás de los precios, los costos fijos de la vida cotidiana han tomado vuelo propio, asfixiando cualquier margen de ahorro o gasto extra.

Los motores del parate económico Nuestro análisis técnico identifica factores clave que explican por qué la gente dejó de comprar:

Combustibles al doble: Como hemos informado, la nafta súper aumentó un 63,6% en el último año, duplicando la inflación general y encareciendo toda la logística de distribución que llega a las góndolas.

Cambio de hábitos por necesidad: Las familias ya no solo saltan de marcas líderes a segundas marcas, sino que están recortando en productos esenciales de limpieza e higiene personal, refugiándose en compras fraccionadas que no alcanzan para compensar la pérdida de poder de compra.

El impacto en la cadena de pagos Este desplome de las ventas no solo afecta al consumidor; destruye la capacidad financiera del comerciante y de la Pyme. En este contexto, las discusiones sobre presupuestos de defensa o las «conferencias fallidas» de los voceros oficiales parecen distantes de la urgencia de quien no llega a completar el changuito.

Nuestra Cruzada Nacional Desde El Censor y Prisma, advertimos que esta caída del consumo es el síntoma final de un sobreendeudamiento asfixiante. Con una mora del 26% en el sector Fintech y un salto del 200% en los cheques rechazados, la economía real está frenada. No puede haber saneamiento de las cuentas públicas ni acuerdos con las provincias si no se contempla, de manera urgente, un Plan de Salvataje para los Deudores privados.

Sin consumo no hay producción, y sin producción no hay salida posible de la crisis. Exigimos que el Gobierno deje de mirar solo las planillas macroeconómicas y empiece a gestionar la microeconomía de las familias, que hoy votan con el bolsillo vacío en cada mostrador del país.