miércoles 18 de marzo de 2026 18:31:22

POLÍTICA: EL VACIO DE LA COORDINACIÓN POLÍTICA FRENTE AL ABISMO DE LA ECONOMÍA REAL

La gestión pública argentina enfrenta una encrucijada donde el rigor fiscal choca con la fragilidad social. Mientras las carteras de Economía y Desregulación avanzan en un esquema técnico de déficit cero, la falta de una coordinación política robusta desde la Jefatura de Gabinete deja a la sociedad civil y a las provincias a la deriva de una crisis de deuda y desempleo sin precedentes.

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EDITORIAL: Por Jorge Victorero Director Multimedios Prisma

La arquitectura actual del Poder Ejecutivo parece haber priorizado la técnica financiera por sobre la sensibilidad política. Bajo el mandato irrenunciable del equilibrio fiscal, el Ministerio de Economía ha logrado metas macroeconómicas que el mercado celebra, pero que el subsuelo de la economía doméstica padece. En ese mismo sentido, la cartera dedicada a la Desregulación del Estado avanza en una poda normativa que, si bien busca la eficiencia, muchas veces desprotege al ciudadano común frente a las asimetrías del sistema financiero, alimentando una mora que ya roza el 25% en los sectores más vulnerables.

¿Falta de volumen en la Jefatura de Gabinete?
El gran interrogante que recorre los pasillos de las gobernaciones y el Congreso es si la actual Jefatura de Gabinete posee el volumen y la experiencia necesarios para procesar este momento de tensión. Su rol constitucional es el de ser el puente entre la técnica y la política, el encargado de que el ajuste no se transforme en desorden social. Sin embargo, ante el salto de la desocupación al 7,5% y la parálisis del consumo, surge la duda razonable: ¿está este esquema a la altura de las circunstancias o se extraña la muñeca política de gestiones anteriores que lograban anticipar los conflictos antes de que estallaran en la calle?

La ética y el costo de la desatención
A este complejo panorama se le suma un ruido institucional persistente. Los escándalos que rozan la ética pública y el entorno presidencial no solo distraen la gestión, sino que erosionan la confianza en un momento donde se pide un sacrificio extremo a la población. Cuando la coordinación política es débil, estos episodios de «lobby» y supuestos tráficos de influencia ocupan el espacio que debería estar destinado a buscar soluciones para la «Rebelión de los Deudores» o el sostenimiento del empleo Pyme.

El análisis de Multimedios Prisma: Reenfocar el rumbo
Desde nuestra redacción, sostenemos que el éxito de una gestión no se puede medir únicamente por el éxito de un bono en Wall Street. Un Gobierno es un cuerpo vivo que necesita que sus órganos funcionen de manera coordinada. Si el Ministerio de Economía solo mira el déficit y la Jefatura de Gabinete no logra articular un colchón de contención política y social, el riesgo de una desconexión total es inminente. La Argentina federal necesita menos dogmatismo técnico y más realismo político para navegar una crisis que ya no admite más demoras ni errores de coordinación.