POLÍTICA: EL CONCLAVE DE LAS SOMBRAS: LA GUERRA DE KARINA MILEI CONTRA PATRICIA BULLRICH Y EL ESTALLIDO EN LA PROVINCIA
La interna libertaria ha pasado de los roces a las amenazas abiertas. Diego Valenzuela, harto del bloqueo de «El Jefe», planea su desembarco en el Senado Bonaerense para armar un bloque propio contra Sebastián Pareja
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. Mientras tanto, la pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo por el control del Estado deja a Guillermo Montenegro en un limbo político y a un Presidente que, para muchos, parece ausente en la gestión de su propio gabinete.
Lo que sucede en los pasillos de la Casa Rosada ya no es una simple diferencia de criterios; es una purga. El avance de Karina Milei sobre los cuadros de Patricia Bullrich ha desatado una reacción en cadena que amenaza con fracturar el armado en la provincia más importante del país.
Valenzuela vs. Pareja: La batalla por Buenos Aires
El malestar de Diego Valenzuela con Karina Milei ha llegado a un punto de no retorno. Tras ver cómo le cerraban las puertas de los organismos nacionales, el intendente (en uso de licencia o proyección) ha lanzado una advertencia que hace temblar el esquema oficialista en La Plata: amenaza con ir como Senador Provincial para armar un equipo propio que enfrente directamente a Sebastián Pareja. Pareja, el delegado de Karina en territorio bonaerense, ve cómo su construcción de «lealtad pura» es desafiada por un Valenzuela que cuenta con gestión, territorio y el respaldo de una Bullrich que ya no está dispuesta a entregar más banderas.
El «sacrificio» de Montenegro y el veto de la Justicia
En esta lógica de «amigo-enemigo», Guillermo Montenegro aparece como el gran damnificado. El Senador Provincial (con licencia en la intendencia de Mar del Plata) sacrificó su estabilidad territorial por una promesa ministerial en Justicia que el Presidente Milei no pudo —o no quiso— cumplir. El veto de Karina y el entorno presidencial a Montenegro no es solo un desplante personal; es un mensaje para todo el PRO: los acuerdos previos no valen nada frente a la nueva «nomenclatura» libertaria.
La sombra de los Menem y el choque Karina-Caputo
¿Cómo se sostiene este esquema? Aquí aparecen los nombres con «millaje» político: Lule y Martín Menem. Los riojanos han logrado una influencia imponente en la Secretaría de Estado, actuando como los arquitectos que traducen los deseos de Karina en realidades administrativas. Sin embargo, este avance choca con el otro vértice del poder: Santiago Caputo. La pelea entre «El Jefe» y el asesor estrella ya no es invisible. Disputan el control de los servicios, la caja y, sobre todo, la «oreja» del Presidente. Mientras Karina busca una estructura de partido tradicional, Caputo apuesta a una ingeniería de redes y poder judicial que a menudo ignora las jerarquías de la Secretaría General.
¿Y el Presidente? El papel de Javier Milei
La pregunta que resuena en cada despacho es: ¿Qué hace Milei mientras su hermana y su asesor desmantelan sus acuerdos políticos? Para muchos analistas de Prisma y El Censor, el Presidente parece haber delegado la «micro-gestión» del poder y las traiciones políticas en su hermana, manteniéndose en una torre de marfil macroeconómica. Esta ausencia de arbitraje presidencial es lo que permite que una experta como Patricia Bullrich hoy se encuentre cercada. Pero cuidado: en política, los expertos nunca se quedan quietos. La pregunta no es si Bullrich reaccionará, sino cuándo y por dónde romperá el cerco que le han tendido los Menem, Caputo y la propia Karina.