PARO NACIONAL DOCENTE: CTERA PARALIZA EL INICIO DE CLASES EN 16 PROVINCIAS DEL PAÌS
La medida de fuerza nacional afecta a más de 8 millones de alumnos en el primer día del ciclo lectivo 2026. Los gremios rechazan la reforma laboral y exigen la restitución de la Paritaria Nacional Docente y el FONID.
Este lunes 2 de marzo de 2026, el mapa educativo argentino amanece con un escenario de conflicto generalizado. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) ratificó un paro nacional de 24 horas que ha dejado las aulas vacías en 16 jurisdicciones del país. La huelga, que coincide con la fecha prevista para el inicio del calendario escolar, marca un punto de máxima tensión entre el sector docente y el Gobierno Nacional.
Los ejes del reclamo son claros y contundentes: la convocatoria inmediata a la Paritaria Nacional Docente (eliminada por decreto), la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y un aumento salarial urgente que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación acumulada. Sin embargo, en esta ocasión se suma un componente político determinante: el enérgico rechazo a la Reforma Laboral recientemente aprobada en el Senado, la cual los gremios denuncian como una herramienta de precarización para los trabajadores de la educación.
A pesar de que el Ministerio de Capital Humano convocó a una reunión para el mediodía de hoy, la medida de fuerza no se desactivó. Desde la conducción de CTERA señalaron que la convocatoria es «tardía» y que el ajuste presupuestario en educación es el más severo de las últimas décadas. La protesta incluye movilizaciones en las principales capitales provinciales y frente al Congreso de la Nación, bajo la consigna de defender la educación pública como un derecho y no como un «servicio transable».
El impacto de la medida es dispar según cada distrito, pero el acatamiento es masivo en las escuelas de gestión pública de gran parte del territorio nacional. Mientras el Gobierno Nacional insiste en que la responsabilidad salarial debe recaer exclusivamente en las provincias, los sindicatos advierten que sin un piso salarial nacional y sin inversión del Estado Central, el sistema educativo se encamina a una fragmentación irreversible.