lunes 2 de marzo de 2026 16:27:22

ECONOMÍA: ALERTA GLOBAL: ¿COMO AFECTA A LA ARGENTINA EL ESTALLIDO BÉLICO EN MERIO ORIENTE Y LA SÚBA DEL PETROLEO?

El desplome de las bolsas mundiales y el disparo en el precio del crudo y el gas generan un nuevo frente de tormenta para el plan económico de Milei. La suba de la energía amenaza con trasladarse a los surtidores y recalentar la inflación.

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Mientras el Gobierno nacional intenta instalar la idea de que «la malaria terminó», un factor externo de extrema gravedad acaba de patear el tablero: el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente. Las bolsas de todo el mundo operan hoy en rojo, pero el dato que más preocupa a la Casa Rosada y al Ministerio de Economía no son las acciones, sino el salto vertical en el precio del petróleo y el gas natural, que ya registran subas superiores al 4% en apenas unas horas.

¿Qué significa esto para el bolsillo argentino? Para el ciudadano de a pie, el impacto es doble y casi inmediato. En primer lugar, la suba del barril de crudo mete una presión insostenible sobre las petroleras locales, que buscarán trasladar ese costo a los surtidores. En un contexto de liberación de precios, la nafta podría sufrir nuevos incrementos que terminarán impactando en toda la cadena de logística y, por ende, en el precio de los alimentos.

En segundo lugar, Argentina, a pesar de tener Vaca Muerta, todavía depende de la importación de gas licuado para cubrir picos de consumo y para generar electricidad. Con un mercado internacional en llamas, el costo de esa energía se vuelve prohibitivo, lo que pone al Gobierno ante un dilema de hierro: o aumenta las tarifas de luz y gas por encima de lo previsto para reducir subsidios, o ve cómo se escapa el déficit fiscal que tanto le costó equilibrar.

Presión sobre el dólar y la inflación La incertidumbre global siempre empuja a los inversores hacia el dólar como refugio seguro. Esto suele traducirse en una devaluación de las monedas de los países emergentes. Para la Argentina, esto significa una presión alcista sobre los dólares financieros (MEP y CCL) y un riesgo de que la inflación, que venía con una tenue tendencia a la baja, encuentre en el costo de la energía un nuevo motor de aceleración.

En definitiva, el «Lunes Negro» en los mercados internacionales es un recordatorio de que la economía argentina no es una isla. Mientras el país enfrenta un paro general de estatales y docentes, el mundo le envía una señal de alerta: la estabilidad es frágil y el costo de la energía podría ser el próximo gran desafío para un bolsillo que ya no resiste más ajustes.