viernes 27 de febrero de 2026 18:43:37

EDITORIAL: «EL OLVIDO COMO ESTRATEGIA» PERONISMO 2026: ¿PERDÓN REAL O PACTO DE SUPERVIVENCIA?

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Por Jorge Victorero. La reciente foto —o mejor dicho, la confirmación del encuentro— entre Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto ha levantado polvareda en las bases. Para muchos militantes que sostuvieron la bandera contra «el traidor» Pichetto cuando se fue con Macri, este café compartido es una bofetada. Sin embargo, en el mundo del poder, el rencor no paga dividendos.

¿Qué se le dice al que habla de traición? La política argentina es experta en reciclar etiquetas. El argumento que hoy baja desde la cúpula es el de la «misericordia política». Dicen que el país está en una «catástrofe» tal con el gobierno de Milei, que ya no hay margen para las facturas del pasado. Pero el lector de a pie se pregunta: ¿Cómo se le explica esto al que militó contra Pichetto? ¿Cómo se justifica a los «peronistas» que hoy ocupan cargos con Milei, como Daniel Scioli?

La respuesta es cruda: El peronismo no es un club de amigos, es una maquinaria de poder. Si Pichetto aporta la «racionalidad» y el contacto con el PJ tradicional, y Cristina aporta los votos y el misticismo, la cúpula está dispuesta a firmar la paz. El problema es que esta «paz de los cementerios» ignora la coherencia que el votante reclama.

¿Y qué pasa con la gente y los jóvenes? Aquí está el mayor peligro para este nuevo frente. Los jóvenes, que fueron el motor del kirchnerismo y hoy en gran parte se volcaron a las ideas de Milei buscando algo «nuevo», ven en esta reunión la confirmación de lo que el oficialismo llama «la casta».

Si la respuesta del peronismo ante la crisis es volver a juntar a los mismos nombres que se vienen repartiendo el poder y los ministerios desde los años 90, corren el riesgo de hablarle al vacío. Los jóvenes no piden «perdón entre dirigentes»; piden futuro, trabajo y una propuesta que no huela a naftalina.

Conclusión: Kicillof mira de reojo desde La Plata, sabiendo que este pacto le marca la cancha. Los gobernadores del norte esperan a ver quién ofrece más. Mientras tanto, el «perdonarse» que propone Pichetto suena más a una estrategia de supervivencia para volver a los sillones que a una verdadera autocrítica de cara a la sociedad. En Multimedios PRISMA nos preguntamos: ¿Alcanza con pedirse perdón entre ellos si la gente sigue sin llegar a fin de mes?

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