miércoles 25 de febrero de 2026 18:11:59

SINCERAMIENTO BRUTAL: EMPRESARIO ADMITE QUE «ROBABAN» CON EL PRECIO DE LOS NEUMÁTICOS GRACIAS AL CIERRE DE EXPORTACIONES»

 En una declaración que sacude al sector industrial, el dueño de una de las mayores cadenas de gomerías del país confesó que los precios de las cubiertas en Argentina estaban fuera de toda lógica global. La apertura comercial del Gobierno empieza a exponer los sobreprecios de un modelo que, bajo la bandera de la protección nacional, terminó esquilmando a los usuarios

YJS4ZRHWZVD6DHRGGKQ7SUUV7Y

«Estábamos robando con el precio de las cubiertas». La frase, cruda y sin anestesia, pertenece a un importante empresario del sector de neumáticos y resume uno de los vicios más profundos de la economía argentina de los últimos años. Mientras el Gobierno acelera la liberación de importaciones, los mismos sectores que antes pedían protección hoy admiten que los márgenes de ganancia, amparados en la falta de competencia, eran desproporcionados.

El fin de la «caza en el zoológico»: Durante años, comprar un neumático en Argentina costaba hasta tres veces más que en Uruguay, Paraguay o Chile. Los fabricantes y distribuidores locales se beneficiaron de un mercado cautivo donde el consumidor no tenía opción. Esta confesión empresarial valida el argumento oficial sobre la necesidad de una «arquitectura de apertura»: cuando no hay competencia, el costo de la protección lo paga el que tiene que cambiar una goma para ir a trabajar.

La otra cara de la industria: Si bien la apertura de importaciones genera temor por la pérdida de empleos en las fábricas locales (como Fate, Pirelli o Bridgestone), la realidad de los comercios y de los usuarios es distinta. El «sinceramiento» de precios que hoy se ve en las gomerías es el resultado directo de la amenaza de la competencia externa. Según el empresario, la baja de precios no es una elección, sino la única forma de seguir vendiendo frente a un mercado que ahora tiene alternativas internacionales.

¿Competir o desaparecer?: El caso de los neumáticos es el laboratorio de lo que el Gobierno quiere extender a otros sectores, como el textil o el de electrodomésticos. El debate que planteaba Miguel Ángel Pichetto sobre la «letalidad» del modelo cobra aquí un nuevo matiz: ¿es letal para el trabajador o es letal para los márgenes extraordinarios de empresarios que se acostumbraron a no competir? La respuesta parece estar en el medio, en un equilibrio difícil entre proteger el empleo y dejar de castigar al consumidor.