POLÍTICA: «EL TECHO DE CRISTAL DE MILEI «LA CONFIANZA CAE, PERO EL FANTASMADE 2019 AÚN SOSTIENE AL OFICIALISMO»
Los últimos indicadores muestran una nueva baja en el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG). Sin embargo, en un fenómeno que desconcierta a la oposición, los niveles de apoyo a Javier Milei se mantienen por encima de los que supo tener Mauricio Macri en el mismo período de su gestión.
La luna de miel parece haber terminado, pero el divorcio aún está lejos. Los datos recientes confirman que la confianza en la administración de La Libertad Avanza ha sufrido un nuevo retroceso, reflejando el desgaste de un ajuste que ya no solo toca a la «casta», sino que impacta de lleno en el bolsillo del ciudadano de a pie. Pero, curiosamente, el «piso» de Milei sigue siendo más alto que el de sus predecesores no peronistas.
El peso de la comparación Para entender por qué Milei no se desploma a pesar de la crisis, hay que mirar el espejo de Mauricio Macri. En el 2026, la memoria del fracaso económico de 2019 y la desilusión del gobierno de Alberto Fernández funcionan como una red de contención. Una parte importante de la sociedad prefiere el «dolor con esperanza» del libertario antes que el retorno a fórmulas que ya fallaron. Milei no gana por goleada, gana por descarte.
La clase media en la encrucijada Como mencionamos en nuestro editorial, la clase media es la que más siente el «abismo». Es este sector el que empieza a retirar su confianza ante la falta de una agenda de creación de riqueza y empleo genuino. El discurso de la «seguridad y el orden» ya no alcanza para compensar la caída del poder adquisitivo. Si la confianza sigue cayendo, el Gobierno podría entrar en una zona de riesgo donde el apoyo legislativo (como el de Abdala en el Senado) se vuelva más costoso.
¿Cuánto dura el crédito? La política argentina es un juego de expectativas. Milei sobrevive porque logró instalar que «no había otro camino». Sin embargo, la brecha entre la confianza institucional y la realidad del «plato de comida» es una bomba de tiempo. Estar «mejor que Macri» es un consuelo estadístico, pero no es un plan económico a largo plazo.
Conclusión: Una sociedad que espera, pero no olvida El Gobierno celebra que sus números aún son competitivos, pero el declive es una señal de alerta. La confianza es un recurso no renovable: una vez que se agota, no hay pauta oficial ni discurso de seguridad que la recupere. El desafío de Milei es transformar ese apoyo residual en resultados tangibles antes de que el espejo de Macri deje de ser un consuelo y pase a ser su propio destino.