SINDICALISMO EN PIE DE GUERRA: DEFINE SU ESTRATEGIA MIÉRCOLES CLAVE: LA CGT REÚNE A SU MESA CHICA EN MEDIO DE LA ASFIXIA SALARIAL Y EL CONFLICTO EN FATE
Ante la falta de respuestas del Gobierno, la parálisis de las paritarias y el informe que revela una pérdida histórica del poder adquisitivo, la cúpula de la CGT se reunirá este miércoles. Se espera que declaren el «estado de alerta permanente» y no descartan medidas de fuerza nacionales para marzo.
El clima sindical alcanzó el punto de ebullición. Este miércoles 25 de febrero, la conducción de la CGT se reunirá para analizar un escenario que califican como «terminal» para el trabajador. La convocatoria surge tras conocerse que el salario real tocó pisos históricos y que el conflicto en sectores clave, como el del neumático (FATE), ha sido postergado por el Gobierno sin soluciones a la vista.
Los ejes que apuran la decisión de la central obrera son:
El fracaso de las paritarias: Con ofertas del 3% frente a una inflación que no da tregua, los gremios consideran que la negociación colectiva está «herida de muerte» por la intervención del Ejecutivo.
La situación de las Pymes: El dato de las 22.000 empresas cerradas preocupa a los gremios industriales, que ven cómo se destruye el empleo formal mientras la Casa Rosada celebra el superávit fiscal.
El escenario de marzo: Con el conflicto docente en la Provincia de Buenos Aires a punto de estallar el día 2, la CGT busca coordinar una respuesta que no deje aislados a los sindicatos de base.
La central obrera también observa con recelo la interna oficialista. La frase de Adorni desmarcando a Villarruel de la gestión es vista como un síntoma de «debilidad institucional» que solo agrega incertidumbre al mercado laboral. Para la CGT, mientras el Gobierno se pelea por los cargos y el poder de cara a 2027, el trabajador de a pie ha perdido el equivalente a casi dos años de sueldo en la última década.
El encuentro del miércoles será el termómetro definitivo. Si la mesa chica decide endurecer la postura, marzo podría convertirse en el mes de mayor conflictividad social desde el inicio de la gestión Milei.