POLÍTICA: INFORME ESPECIAL «EL «SALVAVIDAS» PARA LAS FAMILIAS QUE DUERME EN EL CONGRESO » EXPEDIENTE 5146-D-2025: EL PLAN PARA DESENDEUDAR A LOS BONAERENSES QUE MILEI SE NIEGA A TRATAR»
Mientras la morosidad se triplica y las deudas por comida asfixian a la clase media, un proyecto transversal liderado por Miguel Ángel Pichetto busca aliviar el bolsillo de 15 millones de argentinos. ¿Por qué la política prefiere la interna antes que la solución?
En los pasillos del Congreso de la Nación descansa el Expediente 5146-D-2025. No es una declaración abstracta, sino un proyecto de ley concreto denominado «Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas». Presentado por Miguel Ángel Pichetto, junto a Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz, la iniciativa propone que la ANSES otorgue créditos blandos para cancelar deudas de tarjetas y préstamos personales, sustituyendo tasas de usura por cuotas que no superen el 30% del ingreso del trabajador o jubilado.
Sin embargo, a pesar de la urgencia de una morosidad que ya es récord, el proyecto está paralizado. ¿La razón? El presidente Javier Milei decidió no incluirlo en el temario de sesiones extraordinarias. Para la Casa Rosada, hoy es prioridad la reforma laboral y las privatizaciones; la asfixia financiera de las familias, al parecer, puede esperar hasta marzo.
Aquí surge una pregunta inevitable para otros sectores de la oposición, como la Coalición Cívica. ¿Alcanza solo con pedir una rebaja en los intereses punitorios como propone el espacio de Carrió? La realidad es más brutal: el problema no es solo el interés, es que la gente directamente no puede pagar porque su salario ha quedado pulverizado frente a la inflación. Pedir una rebaja de intereses en un país donde el sueldo docente en PBA perdió el 18% es como ofrecer una aspirina a quien necesita una cirugía de urgencia.
La gran incógnita que se develará después del 1 de marzo es si el arco político tendrá la grandeza de acompañar este «plan de rescate» o si volveremos a asistir al triste espectáculo de los gobernadores negociando con sus diputados y senadores en beneficio de sus propias cajas provinciales.
¿Priorizarán los mandatarios el «toma y daca» con la Nación por obras y fondos frescos, dejando a sus propios votantes desamparados ante el Veraz? La desintegración de la familia argentina no espera a que los políticos terminen de acomodar sus fichas. El expediente está ahí, tiene número y tiene solución. Solo falta saber si en el Congreso todavía queda alguien que trabaje para la gente y no para el poder.