ECONOMÍA: TRAS LA MISIÓN DEL FMI: DESEMBOLSO EN MARCHA, METAS RECALIBRADAS Y EL DESAFÍO DE LAS RESERVAS
Con la misión técnica finalizada, el Gobierno busca destrabar un desembolso de 1.000 millones de dólares. El foco se traslada a la acumulación de reservas y a la negociación de un perdón por los objetivos incumplidos en el cierre de 2025.
La delegación técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, concluyó su visita a Buenos Aires dejando un mensaje de «muy buenos avances», pero con una hoja de ruta cargada de desafíos. El Gobierno de Javier Milei se encamina ahora a la aprobación de la segunda revisión del programa, una instancia clave no solo por el respaldo institucional, sino por el ingreso necesario de USD 1.000 millones previsto para marzo.
A pesar de haber sobrecumplido la meta fiscal (con un superávit primario que superó el 1,4% del PBI), el equipo económico debió reconocer ante los técnicos el incumplimiento en la meta de acumulación de reservas netas correspondiente al último tramo de 2025. Este bache obligará a la Argentina a solicitar un waiver (perdón) ante el Directorio Ejecutivo, argumentando que el proceso de desinflación y la estabilidad cambiaria actual justifican una recalibración de los plazos.
El Banco Central, presidido por Santiago Bausili, ha mostrado una reacción vigorosa en el inicio de 2026. Con compras diarias que ya superan los USD 2.400 millones en lo que va del año, las reservas brutas tocaron máximos que no se veían desde 2021. Sin embargo, el FMI insiste en que el objetivo de marzo es ambicioso: el Gobierno debe demostrar que la acumulación es sostenible y que no depende únicamente de la liquidación estacional del agro o de restricciones remanentes.
De cara al próximo 1 de marzo, la narrativa oficial se apoyará en estos «avances» para mostrar una economía que, si bien enfrenta el cierre de empresas y la caída del consumo, ha logrado sanear el balance de la autoridad monetaria. La mirada del Fondo sobre la reforma laboral y la apertura comercial será el «sello de aprobación» que el Ejecutivo llevará al Congreso, mientras las conversaciones virtuales continúan para terminar de pulir el Staff Report definitivo.
El escenario para marzo es de una tensión controlada. El desembolso está prácticamente asegurado, pero la letra chica del Fondo exigirá una aceleración en la salida del cepo y una mayor acumulación de divisas para hacer frente a los vencimientos de deuda de 2026, que superan los USD 4.400 millones solo con el organismo.