POLÍTICA: ALARMA EN EL CUERPO DIPLOMÁTICO «ARGENTINA CAE AL PUESTO 104 EN EL RANKING DE TRANSPARENCIA»
Los especialistas señalan una “involución” en la institucionalidad del país y una semblanza a la época kirchnerista; reclaman por que la lucha contra la corrupción sea parte de la agenda del Gobierno
Diplomáticos, académicos y especialistas en políticas públicas han encendido las luces rojas tras conocerse el nuevo informe de Transparencia Internacional. En el segundo año de gestión de Javier Milei, Argentina no solo no mejoró su performance, sino que retrocedió cinco lugares en el escalafón mundial, quedando con apenas 36 puntos sobre 100.
[GRÁFICO 1: EL MAPA DE LA CAÍDA]
2024: Puesto 99 (37 puntos).
2025/2026: Puesto 104 (36 puntos).
Promedio Regional: 42 puntos.
Dato Clave: Argentina hoy se encuentra por debajo del promedio de América y comparte posición con países como Belice y Ucrania, siendo superada por Zambia, Gambia y República Dominicana.
El análisis de los expertos
El «llamado de atención» que mencionan los académicos (con voces de la UBA, la Universidad Di Tella y exembajadores) radica en la ausencia de políticas anticorrupción concretas. Según el reporte recogido por La Nación:
Falta de institucionalidad: El discurso «anti-casta» no se ha traducido en leyes que fortalezcan la transparencia.
Causas judiciales: El impacto de investigaciones recientes, como el procesamiento de Diego Spagnuolo (ex titular de ANDIS) y el caso $LIBRA, han perforado la imagen externa del país.
Ailamiento Diplomático: Para los diplomáticos de carrera, esta caída dificulta la atracción de inversiones y el ingreso a la OCDE, donde la transparencia es un requisito innegociable.
[GRÁFICO 2: COMPARATIVA CON EL CONO SUR]
(Visualización de puntos sobre 100)
Uruguay: 73 puntos (Líder regional).
Chile: 66 puntos.
Argentina: 36 puntos.
Venezuela: 10 puntos.
Conclusión para el lector
Estos indicadores macro exponen una realidad preocupante: la Argentina se aleja de los estándares globales de integridad. Como señalan los académicos consultados, «la corrupción no es solo un problema ético, es un costo económico que termina pagando la sociedad en su conjunto».