lunes 9 de febrero de 2026 14:56:43

Según los analistas, habrá una sustitución de destinos externos en una cadena que ya estaba firme, pero no generará una tensión adicional en el mercado local

estados-unidos-requiere-principalmente-carne-X3Y5HEDGDZHNHP2HVE5KP4WKNI

El «Efecto Trump» en la parrillada: ¿Por qué la nueva cuota a EE.UU. no bajará el precio en la carnicería?
Copete: El acuerdo para exportar 100.000 toneladas de carne a Estados Unidos reconfigura el mapa ganadero. Aunque los expertos descartan una «tensión adicional», admiten que la retención de hacienda y el cambio de ciclo productivo ya empujan los precios hacia arriba.

Cuerpo de la Nota:
La reciente orden ejecutiva de Donald Trump que amplía la cuota de carne argentina de 20.000 a 100.000 toneladas ha generado un clima de euforia en el sector exportador, pero abre un interrogante en el mercado interno: ¿habrá menos carne para los argentinos? Según especialistas consultados, el impacto no vendrá por lo que se exporta, sino por lo que se deja de producir para el consumo local.

Diferentes platos para diferentes mercados La clave para entender por qué este acuerdo no debería «vaciar» las carnicerías locales reside en el tipo de producto. Estados Unidos demanda principalmente carne magra para manufactura (el «blend» para hamburguesas), mientras que el consumidor argentino busca cortes con hueso, asado y cortes de olla. «No se van a llevar los lomos ni los bifes», aseguran los consultores, ya que el mercado norteamericano exige carne deshuesada.

La verdadera trampa: Menos oferta, más precio Sin embargo, el dato que debe encender las alarmas es el cambio en el ciclo ganadero. Tras tres años de liquidación (donde se faenó mucho y el precio se mantuvo «pisado»), el sector entró en una etapa de retención de hacienda. Esto significa que habrá cerca de un millón de cabezas menos en las faenas de 2026, lo que se traduce en una caída de la oferta de unas 200.000 toneladas.

Este escenario, sumado a la expectativa de mejores precios internacionales, hace que el valor de la media res siga firme. Para el trabajador o el jubilado que ya destina una parte mayor de su ingreso a la comida, el diagnóstico es claro: aunque el acuerdo con EE.UU. sea un éxito comercial, la escasez de oferta interna garantiza que la carne seguirá siendo el motor de la inflación en este inicio de año.

Conclusión El país celebra el ingreso de divisas por el acuerdo con Trump, pero la realidad en el mostrador sigue su propia lógica. Con una proyección de 4 kilos menos de consumo por habitante al año, el desafío no es venderle más al mundo, sino asegurar que el sueldo alcance para el bife cotidiano. El «reordenamiento del negocio» que celebran los exportadores es, para el vecino de a pie, la confirmación de que la proteína básica sigue alejándose de su bolsillo.