POLÍTICA: PULSO EN EL CONGRESO «EL GOBIERNO SE PLANTA EN GANANCIAS Y ESTIRA LA CUERDA CON LAS PROVINCIAS»
En la antesala del debate por la reforma laboral, la Casa Rosada ratificó que no modificará el esquema del impuesto a las Ganancias. La decisión genera alarma en los gobernadores, quienes advierten por una millonaria caída en la coparticipación, mientras los gremios aumentan la presión sobre el Senado.
A solo días de que la reforma laboral llegue al recinto, el núcleo duro del oficialismo ha decidido cerrar filas. Pese a las rondas de diálogo encabezadas por el ministro del Interior, Diego Santilli, con gobernadores del norte y aliados, la orden desde la mesa chica de Balcarce 50 es clara: no se tocará el articulado que reduce la recaudación de Ganancias, un punto vital para las arcas provinciales.
Los mandatarios provinciales estiman que, de aprobarse el texto original, perderían entre $5.000 y $6.000 millones mensuales de fondos coparticipables. «Nosotros siempre acompañamos la gobernabilidad, pero no a costa de los intereses de nuestras provincias», advirtieron desde el bloque de gobernadores dialoguistas. Por su parte, el Gobierno sostiene que la baja de impuestos es «intransigente» y que la compensación llegará recién en 2027 de la mano del crecimiento económico.
Este escenario de estancamiento político se complementa con la creciente presión de la CGT y otros sectores gremiales, que han iniciado campañas dirigidas a los senadores para que rechacen el proyecto. La tensión entre la necesidad de alivio fiscal para las empresas y la asfixia financiera de las provincias pone al debate legislativo en un punto de máxima incertidumbre.