domingo 18 de enero de 2026 20:57:26

ECONOMÍA: EL MAPA DEL AJUSTE TARIFARIO: LA CLASE MEDIA Y LOS SECTORES BAJOS PAGAN EL COSTO DE «LA ERA MILEI»

Un reciente informe revela que la quita de subsidios y los aumentos en las boletas de luz han impactado con una fuerza desproporcionada en los usuarios de ingresos medios (N3) y bajos (N2). Mientras los sectores más altos ya habían absorbido el impacto, la nueva fase de la política energética del Gobierno Nacional recae sobre las familias que hoy deben decidir entre pagar el servicio o llenar la heladera.

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Los números son fríos pero la realidad quema. Según el relevamiento de los últimos cuadros tarifarios, la clase media argentina —históricamente el motor del consumo— se ha convertido en el principal financista del superávit energético. Bajo la gestión de Javier Milei, los aumentos para los usuarios categorizados como N2 y N3 han superado ampliamente el ritmo de la inflación y, por supuesto, la evolución de los salarios.

El fin del alivio para los ingresos medios El informe detalla que la brecha de subsidios se está cerrando a una velocidad que los bolsillos no pueden seguir. Para un hogar de ingresos medios en la provincia de Buenos Aires, la factura de luz ha pasado de ser un gasto marginal a representar un porcentaje crítico del presupuesto mensual. Esto se suma al incremento de otros servicios regulados y al transporte, creando un efecto «tenaza» que está empujando a miles de familias hacia la base de la pirámide social.

La lógica de la «Motosierra» eléctrica Desde la Secretaría de Energía justifican la medida como una necesidad para sanear las cuentas del Estado y atraer inversiones en infraestructura.

Sin embargo, para Prisma, el análisis es social: la velocidad de la quita de subsidios ignora la capacidad de pago del «ciudadano de a pie». La «era Milei» está reconfigurando el consumo eléctrico no a través de la eficiencia, sino a través de la exclusión por precio.

Tal como señalamos en nuestro editorial de hoy, la clase media está atrapada en un presente que no le da respiro. Los aumentos de luz no son solo números en una boleta; son la evidencia de un modelo que ha decidido que el equilibrio fiscal se construye sobre el sacrificio de los que trabajan. Mañana, cuando el vecino reciba su factura, entenderá que el «fantasma del pasado» ya no asusta tanto como el «vencimiento del mañana».