POLÍTICA: EL FIN DEL MATRIMONIO MACRI AWEADA «LA SOLEDAD DEL LÍDER»
La separación de Mauricio Macri y Juliana Awada no es solo un evento privado; es el quiebre de una estética del poder que acompañó el ascenso, la gestión y la resistencia del macrismo durante una década y media.
Para Prisma, Juliana Awada fue mucho más que la esposa de un presidente; fue la arquitecta de la «humanización» de Mauricio Macri. Desde aquel beso en el debate de 2015 hasta las fotos de la vida idílica en Cumelén, la pareja encarnó un ideal de éxito, elegancia y familia que fue central para el relato del PRO.
Esta separación, confirmada este domingo 11 de enero, deja al expresidente en una posición de vulnerabilidad inédita justo cuando intenta retener el control de su partido frente al avance libertario.
Sin el «factor Juliana», el discurso de Macri pierde su anclaje en esa cotidianidad aspiracional que tan buenos resultados le dio. En política, los símbolos pesan, y la disolución de esta sociedad conyugal marca, simbólicamente, el fin de una era de la centroderecha argentina.