miércoles 19 de junio de 2024 00:58:18

“CANJE ENERGÉTICO“, EL DÓLAR Y RIGI: EL GOBIERNO SE PELEA CON LOS EMPRESARIOS EN TIEMPO RECORD

El Gobierno navega por una semana donde debe hacer malabares para contentar a todos. A todos los que tienen poder de lobby. Las caras amistosas en el Hotel Alvear, los gestos de camaradería entre el presidente Javier Milei y la primera plana del empresariado argentino, y los aplausos que arrancó durante su discurso, tienen como correlato una serie interminable de exigencias que el denominado “Círculo Rojo” no está dispuesto a ceder.

Miguel Ángel Broda, uno de los consultores más escuchados en la City, fue uno de los que avivó un fuego que subterráneamente comenzaba a propagarse. El analista planteó sus dudas por el rumbo económico de la administración Milei, y se centró sus cuestionamientos en el tipo de plan de estabilización del Gobierno, la velocidad de una supuesta recuperación económica, y los problemas de gestión en el elenco gobernante. Pero particularmente hizo hincapié en dos temas: el valor “atrasado del dólar” y la salida del cepo cambiario.

“Nosotros necesitamos integrarnos al mundo, necesitamos una apertura económica de magnitud, pero no se puede abrir la economía con un dólar muy barato porque usted destruye al capital social que son las empresas sustitutivas de importaciones que van a quebrar”, sostuvo en LN+.

Aludió que “no se puede mantener el aumento del 2 por ciento de la divisa por mes”. El economista fijó el valor al que ve viable para aumentar: un dólar a $1500, equivalente en números actuales a lo que fue el valor de la moneda durante el gobierno de Néstor Kirchner. Otros referentes financieros del establishment lo plantean incluso más alto, rondando los 1800 pesos en una hipotética próxima medida devaluatoria.

Frente a este panorama, el campo está al acecho. Los grandes grupos sojeros, de acopiadores y los exportadores arremeten para obtener una nueva devaluación o la eliminación de las retenciones que el propio Milei les había prometido.

Los números no mienten: al 20 de abril, el sector rural liquidó 12 millones de toneladas de la nueva cosecha de soja en todas sus formas de exportación (granos o subproductos derivados como el aceite y la harina). Pero en ese mismo periodo del año pasado, con un complejo agrario apaleado por la histórica sequía, se habían comercializado 21,5 millones de toneladas, lo que representa casi un 45 por ciento más.

También tomó nota de esto el Grupo Clarín, que ahora dedica un espacio central en su agenda a mellar la contención del Gobierno para que el dólar no se dispare, lo que significaría un nuevo cimbronazo inflacionario del que no están dispuestos a exponerse.

De hecho, tanto el Presidente Javier Milei como su ministro de Economía Luis “Toto” Caputo tuvieron que salir a poner paños fríos sobre el tema. “Vamos a desterrar la idea de que el tipo de cambio está atrasado. Desde mi punto de vista, sacando raras excepciones, lo que están diciendo la mayoría de los analistas está mal”, expresó el jefe de Estado durante el almuerzo del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (CICyP) en el Hotel Alvear.

“Hay deshonestidad intelectual de parte de los pifiadores seriales que critican hasta que las cosas se parezcan a lo que predijeron”, agregó de forma desafiante.

Por su parte, el titular de Hacienda también debió salió a declarar para contener la ola expansiva de rumores devaluatorios: “Cuando la situación económica es muy mala, el tipo de cambio refleja eso. El dólar se pone muy caro y los bienes se ponen baratos en términos de dólares. Cuando la situación se arregla, pasa lo contrario que es lo que estamos viendo ahora, señaló al periodista Pablo Rossi.

LAS PYMES Y LAS ENÉRGETICAS, TAMBIEN CON EL GRITO EN EL CIELO
Uno de los puntos más polémicos de la Ley Bases que se discute en el Senado y por la que hay dudas si deberá volver a la Cámara de Diputados para hacerle modificaciones es el Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI), que plantea una seria amenaza para las pequeñas y medianas empresas nacionales y el desarrollo del país.

Al igual que los principales jugadores del complejo agroexportador, en la Unión Industrial Argentina (UIA) las críticas son solapadas porque pesa fuertemente la coincidencia ideológica con el Gobierno, pero los reclamos existen.

A pesar de que el titular industrial Daniel Funes de Rioja expresa cada vez que puede su acompañamiento a la propuesta integral de la meganormativa que se quiere aprobar en la Cámara alta, también elevó su pedido para rever aspectos que hacen a la desigualdad en competencia de las PyMES con los grandes capitales internacionales.

Cabe destacar que el RIGI ampararía que los proyectos que lleguen al país pudieran importar todos sus insumos y bienes de capital sin aranceles ni impuestos, lo que sí sufrirían las empresas industriales argentinas. Funes de Rioja plantea que este sector también debe estar incluido en un régimen “enmendado”.

“El mundo ahora está organizado alrededor de cadenas de valor. La empresa global de los ´70 no existe más. En Vaca Muerta hay 40 empresas grandes y 1.500 PyMES alrededor. Ese es el entramado en el que pensamos”, señaló.

El mentor de Milei en la Corporación América, y dueño de la entidad, Eduardo Eurnekeian, le tiró algunos elogios a su exasesor de balances en la empresa y se mostró en favor de la Ley Bases.

Pero también le mostró los dientes y dejó en claro quién es el que manda: “Si me pide a mí que invierta, decile que yo digo que ponga las bolas y dirija el país”, sostuvo. El magnate de la industria aeroportuaria, agroenergética, de energía e infraestructura también resaltó lo que significa para él que se apruebe el RIGI. “”La industria se hace en competencia mundial, nosotros competimos con todos. Hay que estar preparado para competir”.

El otro campo de batalla que dejó abierto el Gobierno y que es uno de los más álgidos, tras la confrontación abierta con los dueños de las prepagas, es el de la oferta compulsiva que realizó para canjear la deuda estatal con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrica S.A. (CAMMESA), que debe a las generadoras y productoras de energía eléctrica entre diciembre y enero.

Tanto Caputo, como el secretario de Energía Eduardo Rodríguez Chirilo se subieron al ring y buscan que las empresas acepten la entrega del bono AE38 con vencimiento en el 2038.

Aunque algunos jugadores ya dieron el visto bueno (como la generadora Albanesi) y otros van en esa misma senda (las productoras de gas YPF, Pluspetrol, y Pan American Energy de Eduardo Bulgheroni), mostrando intenciones de aceptar las condiciones de renegociación, que implican una quita del 50 por ciento del capital que no pagó el Estado nacional, hay otros igual de poderosos que se plantan fuerte. Entre ellos, Pampa Energía, encabezado por Marcelo Mindlin.

Esto se debe al rechazo de la iniciativa del Gobierno por parte de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), que nuclea a las principales empresas del área energética. A Pampa se le suman en el reclamo corporativo Tecpetrol (empresa del Grupo Techint que comanda Paolo Rocca), TotalEnergies, Wintershall Dea, CGC y Capsa-Capex. Todas rechazaron la oferta. Otro revés para Caputo había venido de parte de la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica (AGEERA).

Tanto Mindlin como Rocca son parte de un núcleo duro del Círculo Rojo que apoya fuertemente la aventura de Milei al frente de la jefatura de Estado. En el caso del CEO italoargentino, el Gobierno lo recompensó luego de su llegada a la Casa Rosada, poniéndole uno propio en la presidencia de YPF, como Horacio Marín, y un enclave de exTechint en otros puestos claves de la gerencia, y también en otras áreas gubernamentales.

Por su parte, Pampa Energía es dueña de la transportadora de energía Transener, abocada al negocio de las centrales térmicas, hidroeléctricas y parques eólicos. Hoy es la principal proveedora privada de energía del país.

Pero los dos fueron enfáticos en el rechazo al “reperfilamiento”. “Resulta altamente cuestionable y preocupante que la resolución pretenda sujetar el pago de la deuda correspondiente a las entregas del mes de febrero a la firma de un acuerdo en el cual se acepte el cambio unilateral de los contratos para los montos correspondientes a las entregas de gas de diciembre y enero (con la quita que ello implica)”, resalta el comunicado de la CEPH.

Se destaca en ese texto la firma de Carlos Ormachea, presidente de esa entidad y exCEO, y actualmente chairman de Tecpetrol, la petrolera de Techint. Es decir, un bastión de Rocca. Por el lado de Pampa Energía, ya indicaron que está en los planes de la compañía interceder con medidas legales para evitar el pago en bonos de la deuda de CAMMESA.

Por estas horas la preocupación por lo que pueda ocurrir si no hay acuerdo con las generadoras y productoras de energía del país trasciende las fronteras. La Embajada, el Departamento de Estado y el Departamento de Energía del gobierno estadounidense han entablado comunicaciones con los representantes de algunas de las compañías, sobre todo las de capital norteamericano (como la multinacional de soluciones energéticas AES Corporation).

Atentos a todo, también pararon la oreja los funcionarios del FMI.