sábado 13 de abril de 2024 12:18:22

¿SUPERVIVIENCIA? EL CAMBIO QUE PRODUJO MILEI EN LAS FORMAS DE TRABAJO

El presidente prendió la motosierra, y como consecuencia del ajuste, la inflación se disparó. El detalle de los empleos con mayor pérdida de poder adquisitivo

Todo sube. Transporte, alimentos, combustible, artículos personales. El sueldo de los trabajadores no alcanza para cubrir las necesidades primarias, y entonces, empiezan a buscar alternativas para ahorrar. Llegar a fin de mes es el gran desafío.

Cada vez son más los empleados que piden aumentar los días de home office. Entonces, empieza la puja entre empresas y trabajadores para que las cuentas le cierren a ambos.

Para graficar, un empleado promedio destina hasta un 50% del sueldo solo para ir a trabajar, según un sondeo de MDZ. En la cuenta final, uno de los factores que más peso tiene en el bolsillo es el viaje de ida y vuelta hasta su lugar de empleo. Con el anuncio del Gobierno sobre el “descongelamiento” de las tarifas de colectivos en el AMBA, el pasaje subió 45,2% en enero y 250% en febrero.

Por ejemplo, una persona que se moviliza de zona oeste del conurbano bonaerense a CABA, tiene la Línea 57, en recorrido directo. El servicio que une el barrio porteño de Once con la terminal de Luján cuesta $1.924. Mientras que, el recorrido que va desde Palermo hasta Moreno tiene un costo de $1.445 y de Palermo a Luján vale $2.289.

Tomando el valor del pasaje más bajo, el trabajador bonaerense necesita $2.890 por día, $14.450 por semana y $57.800 al mes. Y en el caso del boleto más caro, gastará $4.578 por día, $22.890 por semana y $91.560 al mes.

Otro caso a tener en cuenta es el de quienes se trasladan en combi. Si se viaja desde Ituzaingó (zona oeste del conurbano) hasta el Obelisco, esta persona tendrá un gasto diario de $8.400; un semanal de $21.000 y un mensual de $84.000.

Si trabajador viaja de zona sur, por ejemplo, desde Gutiérrez (cerca de La Plata) hasta Constitución, se necesitan un pasaje en el tren Roca, y si de ahí quiere movilizarse a alguna zona específica de CABA, combinar con un subte. Esta persona tiene un gasto fijo de $588 por día, $2.940 por semana y $11.760 al mes.

A este monto, se suman otros gastos diarios como la comida y uso de vestimenta y/o cosméticos.

Las empresas y el home office
Natalia Mariel Terlizzi, CEO de la consultora Hucap, explicó que la pérdida del poder adquisitivo de los sueldos, sumado al aumento de los costos de transporte, lleva a que la cantidad de días de home office que brinda la empresa tenga un mayor peso en las personas a la hora de analizar una propuesta laboral. Y más aún en posiciones donde el costo de traslado vs el salario que perciben es más alto.

Cada vez tiene más peso en las ofertas laborales la posibilidad de hacer home office.
“Hoy, ‘trabajar desde casa’, además, de reducir de tiempos de traslado y mejorar la calidad de vida, tiene un fuerte impacto monetario, desde el costo de transporte, hasta la comida, incluso la vestimenta, lo cual puede representar un ahorro significativo de dinero a lo largo del tiempo”, detalló en diálogo con MDZ.

Sin embargo, aclaró que hay una realidad y es que en los últimos tiempos son muchas las empresas que incrementaron la cantidad de días en los que se trabaja presencial: “En algunos casos, se han vuelto a esquemas 100% presenciales, por lo cual no es una tendencia que al menos hoy pueda visualizarse en el mercado como motivo del aumento de los costos de traslado”.

En esta línea, también se expresó Gustavo Aguilera, director de Talent Solutions y People & Culture de ManpowerGroup Argentina: “La opción del home office tiene un impacto muy importante en relación con el ahorro de gastos, tales como traslado, comida fuera de la oficina, mayor uso de vestimenta para el trabajo, entre otros. Si bien es una alternativa que crece, en el último tiempo muchas empresas han decidido buscar un sano equilibrio entre presencialidad y virtualidad, ya que hay una tendencia a que se recuperen espacios de intercambio en las oficinas”.

“No obstante, y aún más, contemplando los gastos que se agregan con la presencialidad, la adopción de esta modalidad tiene que tener un propósito, es decir, debe implementarse para hacer cosas que generen una diferencia en el intercambio con los otros, como reuniones de team building o similares y no tareas que impliquen trabajar en soledad o conectados virtualmente, pero compartiendo un espacio físico”, añadió.

Enfatizan en la necesidad de lograr mejores condiciones laborales para evitar la fuga de talentos.
En este marco, se superponen las necesidades de los trabajadores y las exigencias de los empleadores. Encontrar el punto medio entre las partes será el gran desafío para este 2024 de bolsillos flacos.

No hay plata (que alcance)
En el mercado laboral argentino, los sueldos de un empleado oscilan entre $250 mil y $350 mil, y destinan entre un 38% y un 52% de sus ingresos a los viáticos vinculados al trabajo. El panorama empeora considerablemente al tener en cuenta los gastos de vivienda -como alquiler, expensas, impuestos-, ya que el salario, versus la satisfacción de necesidades básicas, no logran equipararse.

El clima social se recalienta ante la imposibilidad de poder pagar los gastos mínimos para vivir. Y es una situación que atraviesa de manera transversal a gran parte de los rubros del mercado laboral.

“Los datos varían según la empresa e industria, pero podemos afirmar que aquellos sectores relacionados con los servicios, manufactura, medios y entretenimiento y la industria automotriz, junto con high tech y los servicios de telecomunicaciones, han sido los más afectados”.

Fuerte caída del poder adquisitivo, tras el ajuste Milei.
¿Y ahora qué?
Como efecto dominó, se afecta el día a día en el trabajo. Desde el área de Recursos Humanos observan que la pérdida del poder adquisitivo impacta en el clima laboral, la colaboración, la comunicación, el trabajo en equipo, y/o el nivel de motivación y compromiso, que “sin dudas lleva a que los resultados tanto individuales como los de la compañía caigan, e incluso, aumenta el ausentismo”.

“También hay costos indirectos de rotación, ya que muchas personas que sienten que se ha afectado su poder adquisitivo, empiezan a buscar otras alternativas laborales que les permitan mantener sus niveles de ingresos, lo que puede resultar en la pérdida de talento clave para el negocio y la necesidad de atraer y capacitar nuevos colaboradores. Lo que puede ser costoso, requerir de tiempos de adaptación a la cultura, curva de aprendizaje”, comentó Terlizzi.

Desde Manpower, enfatizaron en la necesidad de lograr mejores condiciones laborales para evitar la fuga de talentos. “Sin dudas, el proceso inflacionario de los últimos meses ha generado un gran impacto en el trabajo, tanto desde el punto de vista del empleador como de los colaboradores. Por un lado, implica un ejercicio constante de revisión salarial y de uso e implementación de beneficios que mejoren el clima laboral que se ve afectado de forma directa. Por otra parte, obliga a las compañías a trabajar de manera permanente en el cuidado del negocio, atentos a mantener un adecuado equilibrio entre lo que el contexto genera y lo que es posible realizar en el ámbito organizacional”. Por Brenda Funes.Fte. mdz