sábado 24 de febrero de 2024 05:59:06

DESDE ROMA, JAVIER MILEI ECHÓ A GIORDANO DE LA ANSES Y A FLAVIA ROYÓN, SECRETARIA DE MINERÍA

Uno respondía al cordobés Schiaretti y el otro al salteño Sáez, aliado de Massa. Pases de factura por la caída de la ley ómnibus

Cuando llegó a Roma, este viernes a la mañana, Javier Milei ya tenía la decisión tomada de arrancar la purga en el Gabinete. Aunque en su entorno decían que ya no lucía enojado, lejos de haberse arrepentido al blanquear su malestar con los gobernadores y los diputados que les responden, creía que lo ocurrido en torno a la ley ómnibus no podía “dejarlo pasar” y que lo obligaba a a reconfigurar sus acuerdos políticos y, en consecuencia, a un rediseño del Gobierno. Algo que finalmente empezó a gestar con el pedido de renuncia que les hizo al titular de la ANSeS, Osvaldo Giordano; y la secretaria de Minería, Flavia Royón.

Milei eligió hacer el anuncio a través de la cuenta de X de la Oficina del Presidente. “La crisis económica heredada y el momento histórico actual requieren funcionarios públicos comprometidos con la modernización, simplificación y desburocratización del Estado. Quienes asumen la responsabilidad de un cargo público deben comprender la dura realidad que enfrentan los argentinos, y defenderlos del constante ataque de aquellos que pretenden sostener sus privilegios a costa del hambre del pueblo”, fue la explicación que buscó dotar de un asunto de gestión una decisión estrictamente política, apuntada a enviarles un mensaje a los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Gustavo Sáenz (Salta), a quienes respondían los funcionarios salientes y los diputados que votaron en contra de varios artículos.

Si bien tenía previsto anunciarlo a su regreso a Buenos Aires, el próximo martes, luego de que Clarín anticipara que ya había decidido echar a al menos 3 de los 4 nombres que se barajaban, Milei optó por acelerar para no darles más margen de maniobra: ya entrada la noche en Argentina y cerca de la medianoche en Italia, le envió un mensaje a su equipo de redes para que difundiera la noticia.

Fue un rato después de visitar el Coliseo y de haberse “mudado” desde la embajada al Hotel Intercontinental Ambasciatori Palace, ubicado sobre la Vía Veneto.

Como contó Clarín, antes de partir desde Israel, el jefe de Estado había respaldado los dichos de Patricia Bullrich, quien sostuvo que “no se puede estar en la misa y la procesión al mismo tiempo”, en clara relación a los funcionarios.

En ese respaldo a Bullrich, les confió a sus íntimos que “la decisión ya está tomada” y que, una vez que volviera a Buenos Aires empezaría con los cambios: “Espero que se vayan solitos. Si no se van, los rajo”, dijo, según reconstruyó Clarín de fuentes inobjetables de la comitiva oficial.

“Los cambios ya están en marcha, pero no se hacen de un momento para el otro”, completó ante un interlocutor de su confianza que le consultó si habría represalias contra los dirigentes que se incorporaron como parte de los acuerdos que tejió antes de asumir con sectores no kirchneristas.

Para Milei, el bloqueo al proyecto “Bases para la libertad de los argentinos” lo obligaron a recalcular la hoja de ruta de su gobierno y también los eventuales acuerdos políticos. “Lo que no pasó en el Congreso no se podía dejarlo pasar así nomás”, argumentaron cerca del jefe de Estado.

La única duda giraba en torno a lo que había expresado, desde Buenos Aires, el vocero presidencial Manuel Adorni, quien en un intento por correr el tema del centro de la escena, indicó que “el Presidente no evalúa ninguna renuncia”, lo que fue interpretado erróneamente por algunos, con la idea de que desmentía que estuviera abierta la posibilidad de despedir a funcionarios; cuando en realidad escondía el hecho concreto de que ninguno de los funcionarios había presentado su renuncia.

Según pudo saber Clarín, Milei celebró especialmente los dichos de Bullrich, que en respuesta a quienes desligan las acciones de los legisladores de sus referentes políticos, gobernadores y funcionarios, expuso su situación personal: “Yo no tengo que decirles a mis diputados que voten las leyes del Gobierno”, ironizó en LN+ este jueves a la noche.

La ministra además responsabilizó a los funcionarios “por lo que hacen sus familiares”, en clara referencia al titular de la ANSeS, Osvaldo Giordano, cuya esposa, la diputada nacional Alejandra Torres, votó en contra de varios artículos.

Giordano ya tenía su despido asegurado, que ni siquiera lo pudo revertir la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que llegó a Roma para acompañar al Presidente a la audiencia con el Papa Francisco, pero le pidió por el jefe de la ANSeS. Ni la amistad incondicional que lo une a su ministra lo hicieron cambiar de postura a Milei: “No hubo forma de que lo convencieran”, dijeron cerca del Presidente.

Tras la salida de Giordano, por Córdoba quedan dos funcionarios en la primera línea del Gabinete: el secretario de Transporte, Franco Mogetta; y el presidente del Banco Nación, Daniel Tillard. Uno de ellos podría dejar su cargo en las próximas horas.

Tillard es quien tiene más redes de contención en el Gobierno. El más importante es Guillermo Francos (Interior), que viajó a última hora del viernes rumbo a Roma. Se decuenta que pedirá por él: compartieron gestión en su etapa en el Banco Provincia durante la gestión como gobernador de Daniel Scioli. “Tillard es el único que se puede llegar a salvar”, aclara alguien que escuchó al Presidente referirse al tema.

En tanto, a la secretaria de Minería, Flavia Royón, alfil del gobernador salteño, Gustavo Sáenz, no le alcanzó el esfuerzo que hizo para quedarse. La ex responsable del área de Energía durante la administración de Alberto Fernández, alineada con Sergio Massa, fue defendida por empresarios y hasta recibió un guiño del embajador de Estados Unidos, Marc Stanley. “Si algo no me gusta, los voy a sacudir, me pida quien me lo pida”, argumentó el mandatario.Fte. Identidad Correntina