sábado 24 de febrero de 2024 06:28:36

LA ADVERTENCIA DE MILEI A LOS SINDICALISTAS Y EL OBJETIVO DE DIVIDIR A LOS RADICALES

Con el asesoramiento macrista, el gobierno buscará desarmar una pelea con la CGT. Mauricio Macri quiere sumar a algunos radicales a la posición del PRO en el Congreso

“Muchachos, no se metan en esta pelea que no es la de ustedes”, es la advertencia que emana desde los futuros funcionarios de Javier Milei hacia la dirigencia gremial, en la búsqueda por despejar los nubarrones de una conflictividad en las calles que observan inevitable, a partir del 10 de diciembre.

En las conversaciones con los viejos caciques acerca de la reforma del estado y el ajuste a implementar desde el día uno, el planteo redunda en que el conflicto principal no será con el sindicalismo privado, sino más bien con los estatales.

No es casual la advertencia. Los dos gremios que representan a los trabajadores estatales, UPCN comandada por Andrés Rodríguez y ATE, cuyo secretario general es Rodolfo Aguiar, acaban de acordar en plena transición y con un gobierno que se estña yendo, un aumento salarial del 19,9% para noviembre y diciembre y un bono de $70 mil del que deberá hacerse cargo la administración de Milei.

El diálogo sin filtro entre los enviados del futuro gobierno y los sindicalistas tiene un antecedente inmediato. Días atrás Clarín reflejó una advertencia desde la conducción de la CGT: “Si avanzan sobre los derechos laborales sindicales, vamos a tomar medidas”. Aludían a la duda sobre el pago del aguinaldo que planteó el propio Milei, y al freno de la obra pública.

Detrás del futuro secretario de Trabajo, Omar Yasin, están otros ex funcionarios macristas como Horacio Pietrau y Miguel Ponte.

Poroteo

A pocos días del triunfo de Milei en el balotaje, con ayuda de Mauricio Macri, el vínculo entre ambos -dicen- está intacto, y es el que garantiza que las fricciones que se vienen dando hacia abajo, no lleguen a mayores.

En el macrismo no ocultan su enojo con Patricia Bullrich por haber privilegiado su incorporación al gabinete nacional antes que un armado más amplio entre La Libertad Avanza y el PRO, del que por ahora es presidenta.

Mauricio Macri. Entrevista en TN el día después del triunfo de Milei.Mauricio Macri. Entrevista en TN el día después del triunfo de Milei.

“Patricia se apresuró en agarrar. Tal vez por la ansiedad de tener un cargo ella fue a pedir por Petri y por ella. Pero si cada uno negocia la suya, discutimos personas y no proyectos, la cagamos”, describe con crudeza un macrista de paladar negro.

El expresidente no tiene en claro aún si convocará a una reunión de Juntos por el Cambio para llamar a una alianza con Milei, o buscará avanzar de manera unilateral.

Con la calculadora en la mano, aseguran que con unos 50 diputados del PRO, más algunos socios menores, los cordobeses, los 40 libertarios y algún pequeño bloque que arma Emilio Monzó para arrimar votos de vez en cuando, le pelearían la primera minoría al kirchnerismo.

Sobre todo si suman a algunos radicales. Apuntan a los mendocinos cuyo referente es el gobernador Alfredo Cornejo, pero también a otros dirigentes que trabajaron con Bullrich como Maximiliano Abad, jefe de la UCR bonaerense. El propio Macri, que inauguró la categoría de “los orcos”, ahora habla de “radicales sanos” a los que demuestran más colaboración con el gobierno libertario y “radicales no sanos” a los que se oponen.

“En el macrismo no tienen idea, los radicales somos orgánicos y no vamos a romper con el partido por acercarnos a Milei o por un cargo”, esgrime un dirigente de la UCR que supo apoyar a Bullrich.

Cerca del ex mandatario avisan a los mileístas que para esa etapa que viene es vital que el presidente de la Cámara de Diputados sea Cristian Ritondo, porque es quien reuniría los votos. “Si van a un poroteo y no construyen una idea de gobernabilidad estamos en el horno”, arguyen.

El mensaje es un tiro por elevación, entre otros, para el futuro ministro del Interior, Guillermo Francos. “Ellos lo que querían es que no haya un take over del PRO sobre La Libertad Avanza poniendo a Randazzo”, dicen, a modo de gesto de autonomía.

De cara al nuevo ajedrez político-ideológico, lo que parece inevitable para el macrismo es el fin de Juntos por el Cambio. Ese espíritu anida la conformación de un nuevo interbloque de diputados de centroderecha y derecha, que le dispute el voto al peronismo. Evidentemente, si algo quedara en el centro y en la centroizquierda, también deberá llamarse de otra manera. Así, continuarán alimentando el cementerio de alianzas electorales que han repetido sus fracasos en las últimas décadas.Por Walter Schmidt. Fte. Identidad Correntina