viernes 1 de marzo de 2024 08:14:25

JAVIER MILEI CERRÓ CON NOSTALGIA POR MENEM Y PIDIÓ EL VOTO: ES NUESTRA OPORTUNIDAD

“El modelo colectivista arranca en 1916, con el primer populista, que fue (el expresidente) Hipólito Yrigoyen, de la Unión Cívica Radical”, sentenció el precandidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei en su acto de cierre de campaña realizado este lunes en el Movistar Arena, uno de los estadios cubiertos más grandes del país, en el que había que hacer un esfuerzo para encontrar un hueco.

Entre sus descargas rabiosas contra la “casta política” y “los periodistas ensobrados” (sus blancos predilectos), el diputado intercaló un revisionismo histórico para ubicarse como la tercera oportunidad de tener una Argentina liberal. Las otras, según su análisis, fueron las de los expresidentes Carlos Menem, aplaudido por la juventud; y Mauricio Macri, a quien Milei definió como un oustider engañado por sus aliados.

“Necesitamos que vayan a votar. Lleven a sus amigos, a sus padres. No se queden en sus casas”, suplicó el diputado, sobre el final de su discurso, de 40 minutos. Al parecer, también a los liberales les preocupa la baja participación en las primarias, en las que aspiran a tener 20 puntos para llegar competitivos a octubre. La mesa chica de LLA asegura que la única encuesta nacional que pagaron les garantiza ese número, pero necesitan comprobarlo.

Milei llegó a las 16.20 al camarín que por estos días usa el cantautor Luis Miguel. La convocatoria era a las 19, pero quería repasar bien su discurso, junto a su hermana Karina y a su compañera de fórmula Victoria Villarruel.

También fueron a saludarlo temprano referentes de las listas legislativas, la precandidata a gobernadora gobernadora, Carolina Piparo; y el aspirante a jefe de Gobierno, Ramiro Marra, quien en la previa se hizo subir en andas por la gente al grito de “la casta tiene miedo”.

El Arena se fue llenando desde 19.30 con la militancia juvenil (liderada por la agrupación Julio Argentino, del diputado bonaerense Nahuel Sotelo), grupos que provenían del Gran Buenos Aires (flameó una bandera de Berazategui) y jóvenes que se acercaron para la tarde a pedir entradas. Los armadores nacionales Carlos Kikuchi y Julio Serna se ubicaron en una platea alta, junto al precandidato a diputado Carlos Ansaloni.

No se vieron movilizaciones de las provincias. Milei intentó incluirlas con videos de sus caminatas (que siguieron a imágenes de implosiones y bombas atómicas que pocos comprendieron), antes de ingresar por la puerta trasera y llegar en andas al escenario, donde ya lo esperaban varias de las figuras de su boleta al ritmo de Panic Show, el hit de La Renga que los liberales cantan con letra propia.

Mieli se abrazó a su hermana Karina (“El jefe”, la definió), agradeció a sus cuatro perros (“por más que se burle el periodismo roñoso”, se quejó), a la militancia “que sigue jugando” y denunció un ataque informático con 250 bots para bloquear el acto. Filmaba cada uno de sus movimientos el cineasta Santiago Oria, quien protagonizó un blooper cuando mientras caminaba por el escenario se tropezó y volteó el atril. Debió ser asistido por Marra.

“Tenemos estructura, tenemos una boleta en cada rincón de Argentina y estamos listos para representar a los argentinos de bien”, celebró el precandidato presidencial, al grito de “¡Libertad! ¡Libertad!”. Otro hit de la gente fue “¡Mo-to-sierra!”, en alusión al ajuste que pide Milei. “Soy claro cuando hablo de cortar privilegios a políticos ladrones”, celebró que la audiencia captara el concepto.

El libertario también pidió cantar varias veces “¡Que se vayan todos!, ¡Que no quede, ni uno solo!”, para recordar que la frase se usó en 2001 pero “se quedaron todos y muchos son candidatos”, en alusión a las propuestas presidenciales de Juntos por el Cambio. Hasta hubo un reproche implícito a Ricardo López Murphy por “ensuciar al espacio y defender a las basuras de los socialdemócratas” en las legislativas de hace dos años.

En su racconto histórico, Milei puso en el mismo lugar a “peronistas, radicales, la Alianza y militares”, unidos por “el único objetivo de tener el poder para enriquecerse a costa nuestro”.

“Tuvimos crisis en el 30′, en los 40′, en los 50′, en los 70′ el Rodrigazo; en los 80′ dos veces: en el 81 y el 89, con la hiperinflación del 5000% del fracasado de Chascomús”, gritó, en alusión a Raúl Alfonsín. La gente lo aplaudió con el canto “El que no salta, es radical”.

Milei dijo que todo cambió cuando llegó “un riojano” a la presidencia en 1989. “No había inflación, teníamos una moneda fuerte y reapareció el crédito. Pero cuando a la clase política no le convenía, volvimos al fracaso”, describió, en clara alusión a Menem.

“En 2015 podíamos romper con el modelo empobrecedor, pero la política se puso en el medio y los de afuera y los de adentro se opusieron a los cambios”, trató de cubrir a Macri, aunque no evitó los silbidos del auditorio al expresidente.

“Tenemos una oportunidad, pero puede que sea la última, por los avances colectivistas que estamos teniendo. Si no cambiamos hoy, el único destino es ser la villa miseria más grande del mundo. Como dice el refrán: puede que la tercera sea la vencida. No les pido su voto para que me den el poder, sino para devolverles la libertad”, cerró Milei, al ritmo de El Estallido, la canción de La Bersuit Vergarabat, antes de ponerse a saltar en el escenario con el resto de integrantes de su lista. Pronto el estadio quedó vacío.  Letra P