viernes 1 de marzo de 2024 09:03:29

EL OFICIALISMO TODAVÍA AJUSTA DETALLES DEL SPRINT FINAL Y CONVOCA A FUNCIONARIOS A DEFENDER LA PRECANDIDATURA DE SERGIO MASSA

Ministros, gobernadores, legisladores e intendentes tendrán mayor presencia pública en los próximos días. Marchas y contramarchas de la agenda federal. El factor Cristina Kirchner

Son diecinueve los gobernadores, legisladores, ministros, intendentes, embajadores y precandidatos que en las últimas horas fueron citados al búnker de Unión por la Patria de la calle Bartolomé Mitre, a la vuelta de la AFI y de la Casa Rosada, con un único objetivo: copar la agenda pública de la próxima semana y media, en el sprint final de la campaña, en defensa de la gestión y la postulación de Sergio Massa.

Según fuentes partidarias, Cecilia Moreau, Juliana Di Tullio, Raúl Jalil, Gustavo Melella, Andrés Larroque, Guillermo Michel, Florencia Carignano, Daniel Scioli, Matías Lammens, Gabriel Katopodis, Diego Giuliano, Federico Achaval, German Martínez, Leopoldo Moreau y Felipe Solá, entre otros, empezarán a tener mayor presencia pública en estos días, en momentos decisivos de la campaña de UP, todavía atravesada por marchas y contramarchas y una maquinaria oficial que no terminó de arrancar del todo.

El experimento de Massa ministro y precandidato aún es una incógnita para los especialistas en comunicación política, para los propios estrategas del funcionario y para la dirigencia del peronismo. Puertas adentro de la coalición reconocen que el trauma detrás de las negociaciones que terminaron con el jefe del Palacio de Hacienda como el postulante de la unidad mayoritaria de UP aún está fresco en algunos sectores y que, a diferencia de los dos principales precandidatos de la oposición de Juntos por el Cambio, que llevan muchos meses de campaña y de consolidación de equipos, en el oficialismo se sigue en la búsqueda de un proceso de amalgamamiento de los diferentes bandos.

Por ahora no hubo una bajada de línea general. El encuentro de “dirigentes voceros”, previsto para este martes en las oficinas de la calle Mitre, persigue, según confiaron a Infobae, ese objetivo.

Bullrich y Larreta ya tienen definido dónde serán sus cierres de campañaBullrich y Larreta ya tienen definido dónde serán sus cierres de campaña

Hay, en ese sentido, algunas definiciones que por ahora continúan en un limbo. Por ejemplo, el cierre de la campaña nacional: hasta el momento no hay confirmación oficial del lugar ni la estética. Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, por caso, ya trabajan en sus últimas puestas en escena, previo a la veda que fija la ley para las PASO. En el caso del jefe de Gobierno, en La Plata. La ex ministra de Seguridad prevé cerrar su campaña en Lanús, comarca de su precandidato a gobernador, Néstor Grindetti.

Según fuentes de UP, el encargado de la campaña bonaerense, Martín Insaurralde, ya le pasó al catalán Antoni Gutiérrez-Rubí alguna opción para el cierre del gobernador Axel Kicillof. Dicen que el estratega vetó varios eventos: no quiere saber nada con la clásica liturgia del peronismo. “Aún no tenemos ninguna confirmación”, explicaron fuentes bonaerenses.

La agenda de esta semana, de hecho, sufrió algunas alteraciones. Por lo pronto, la visita a Santa Fe que se había previsto para este miércoles fue pospuesta, según las fuentes, por pedido del gobernador Omar Perotti: podría realizarse el sábado o el martes próximo. Es la provincia en la que el PJ sufrió un revés categórico en las PASO del mes pasado y cuya campaña quedó sin conducción definida. El ministro Katopodis quedó a cargo del territorio después de que Perotti le sacara el cuerpo y de que los postulantes de Agustín Rossi tuvieran una mala performance en las primarias.

En los próximos días, el ministro de Economía saldrá de recorrida por distritos que en sus elecciones locales tuvieron un magro respaldo del electorado: este martes, Massa visitará Mendoza y después irá a San Luis, una de las provincias perdidas por el PJ en manos de la oposición. Además de Santa Fe, en la agenda figura además un potencial desembarco en Córdoba. Es la zona centro del país que no le sienta bien al peronismo.

Para Massa, esta nueva precandidatura presidencial, la segunda tras su postulación del 2015, le presenta un escenario dual. La postulación le llega en su momento de mayor plenitud, después de una reconciliación de mutua conveniencia con Cristina Kirchner, y de la decisión de pelearle la jefatura del PJ, con relaciones maduras con el establishment empresario, político y judicial. El ministro tejió un vínculo privilegiado con un sector de la administración norteamericana, tiene aceitadísimas relaciones con la Justicia -incluso un canal habilitado con la Corte Suprema- y un grupo selecto del círculo rojo que respalda su proyecto.

Pero el contexto político y económico no podía ser, por el contrario, el más inadecuado: a pesar de los esfuerzos por llevar el barco a buen puerto -fue la metáfora que utilizó el gobernador Ricardo Quintela en el acto del viernes en La Rioja-, Massa es la cabeza del ministerio de Economía de un gobierno que la propia Cristina Kirchner aseguró que incumplió su contrato electoral del 2019, y al que desde adentro de la coalición de gobierno se encargaron de torpedear sistemáticamente y con mayor ahínco desde la derrota de las legislativas del 2021.

“Es muy difícil, pero una chance hay”, se defienden desde Unión por la Patria.

En paralelo, desde el kirchnerismo resaltaron a este medio que después de los tres actos en los que participó desde que se decidió que Massa sería el postulante del consenso mayoritario de la coalición -el último hace quince días, a bordo de un simulador de Aerolíneas Argentinas-, Cristina Kirchner seguiría en este sprint final de la campaña alejada de la escena pública.

Con la Vicepresidenta, de todos modos, nunca se sabe: en las últimas semanas circularon trascendidos -desmentidos, en principio, desde la organización K- de supuestas apariciones antes de las PASO en algunos distritos del conurbano, como Quilmes y Hurlingham, dos de los municipios que concentran la mayor atención de La Cámpora. El primero, por la necesidad de retenerlo. El segundo, por la posibilidad de arrebatarle la intendencia a Juan Zabaleta: se trata de una de las disputas más sórdidas del Gran Buenos Aires, que centraliza la mayor cantidad de recursos de la agrupación. Fte.i