981927El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, negó hoy que exista un enfrentamiento entre la Iglesia y el Gobierno, y reclamó a todos los sectores sociales bajar el nivel “crispación”.  “No hay ningún alejamiento (del Gobierno)”, respondió el purpurado porteño a un grupo de periodistas que lo consultó sobre la difícil relación con el matrimonio presidencial.  Al consultarle si el enfrentamiento con la Casa Rosada no era evidente por las cuestionamientos de algunos funcionarios, Bergoglio contestó: “No es mi problema, pregúntenle a quienes critican”.  “No me meto en política partidista. Rezo todos los días por los gobernantes como demanda el Señor. Ellos cuenten con mi oración y pido para que cada día lleven adelante la vocación de servicio que les compete”, explicó.  El primado destacó además el carácter “propositivo” del reciente documento de los sacerdotes que trabajan en las villas de emergencias porteñas, al interpelar a un periodista: “Usted lo leyó, es muy equilibrado, no tira piedras. Dicen lo que ven, viven allí, no van de visita”, aseveró.  En esa declaración, los autodenominados “curas villeros” denunciaron que la droga está despenalizada “de hecho” en esos asentamientos urbanos, sin que las autoridades hagan nada por adolescentes y jóvenes que tienen “veneno en sus manos”.  Durante la misa crismal de la mañana, el arzobispo de Buenos Aires, había advertido que en la ciudad prima “la agresión y la violencia” y que la droga se “adueñó” de los jóvenes.  En otro momento del improvisado diálogo con los periodistas tras efectuar el lavatorio de pies a niños del Hospital Garrahan, Bergoglio relativizó el tono de las internas partidarias de cara a las elecciones legislativas del 28 de junio próximo.”Siempre se pelean. La chicana (política) es normal, es parte del juego político”, aseguró. El primado también lamentó el tono de las preguntas de los periodistas, al criticar que todas ellas fueron para “provocar crispación” y recordarles a los profesionales de prensa que “no sólo el escándalo es noticia”. Por último, Bergoglio convocó a festejar las Pascuas en unidad y a valorar el servicio de quienes trabajan en el Garrahan, hospital al que definió como “un monumento al heroísmo anónimo y cotidiano”.